Nizar pasa la noche en una cama improvisada entre cartones y cubos de basura en Ceuta: "Aquí dormimos ocho personas"

Nizar y Ayub son jóvenes que están viviendo y durmiendo entre cartones y cubos de basura en la periferia de Ceuta
La realidad vuelve a Ceuta tras la visita de los reyes: "Los migrantes están saliendo por todas partes"
Aunque las autoridades confirman que la gran mayoría de inmigrantes que entraron ilegalmente en Ceuta entre el 30 y 31 de julio han sido devueltos a Marruecos, muchos han conseguido escabullirse y esconderse entre las calles de la ciudad, donde siguen refugiados todos aquellos que no han sido internados en los centros de inmigrantes.
Ayub es uno de los cientos de migrantes que malviven por las calles del barrio del Príncipe, en Ceuta. Confirma que él y sus compañeros "duermen en colchones", en el suelo o "en unos cartones". Nizar enseña a las cámaras que "ocho personas" son capaces de dormir en una especie de cama improvisada con restos de sillas tiradas entre los cubos de basura.
Todos los inmigrantes que quedan en las calles de Ceuta se han ido a la periferia a seguir viviendo en la calle para encontrar un refugio antes que ser devueltos al país del que huyeron. Hay niños, hay madres y hay jóvenes que intentan conseguir un hogar entre maderas y mantas tiradas en el suelo. Los vecinos denuncian que hay asentamientos improvisados por todos lados, desde tiendas de campaña a chabolas en las entradas de las casas.
El próximo objetivo de los inmigrantes
Pero muchos otros intentan ayudarles y ofrecerles cualquier ayuda para que puedan sobrevivir en estas condiciones infrahumanas: "No puedes negar la ayuda a una persona, es un ser humano", confiesan. Aunque tratan de ayudarles y ellos de salir adelante, "saben que van a parar al fin y al cabo en Marruecos, tarde o temprano". El Gobierno ha asegurado que está preparando un operativo para poder entrar a estas barriadas y poder sacarles, según confirmaba el ministro Ángel Víctor Torres: "Vamos a seguir con las personas que estén en las calles, las que vayan aflorando en lugares privados".
Aunque las autoridades intentaron que ninguno de ellos se colasen en la visita de los reyes, muchos llegaron a saludarles. El próximo objetivo es tratar de desalojar el asentamiento de las naves del Tarajal.
