El brasileño Romero Britto pinta a Dilma Rousseff como homenaje a las mujeres
Fiel a su estilo, Britto dibujó a Rousseff con un cabello que combina un tono marrón y anaranjado, ojos azules y un rostro pálido que incluye en los mofletes un corazón verde y un círculo rosa.
"La obra es un gran homenaje a Dilma y a todas las mujeres de América del Sur", dijo el pintor a periodistas en el Palacio Presidencial de Planalto, donde fue recibido por la mandataria.
El retrato también muestra a una presidenta con un aspecto geométrico, sonriente y con unos labios pintados de un color rojo intenso.
"Ofrezco mi trabajo para ella (Rousseff) y para el pueblo brasileño, con ese colorido y alegría que retrata el momento que Brasil vive", agregó el artista.
Britto quedó tan impresionado con la visita a Rousseff que incluso piensa en realizar otro trabajo inspirado en la recepción que hoy le ofreció la presidenta, en su persona y en el arte.
El pintor, que para este retrato empleó la técnica de acrílico sobre tela, también elogió a la mandataria por el "interés y cariño" que muestra por sus trabajos y por el arte.
Nacido en octubre de 1963 en la ciudad de Recife (noreste), Britto combina en sus obras elementos del cubismo, su pasión por el grafiti y un arte pop que imprime a sus trabajos un gran colorido y una intensa gama de tonos.
Afincado en Miami (EE.UU.) hace 25 años, el pintor ha conseguido la admiración internacional con sus obras geométricas y un juego de colores que da viveza y alegría a sus trabajos.
Ese estilo le ha llevado a diseñar campañas publicitarias de grandes empresas con las que ha alcanzado fama internacional.