Por qué no deberías irte a la cama con anillos y pulseras puestos
No quitarse las joyas puede tener consecuencias negativas tanto para la salud de la piel y la circulación como para el confort y la seguridad física
El reto de dormir bien después de los 50: estos son los mejores hábitos para conciliar el sueño
Dormir bien es una necesidad fisiológica esencial, pero son muchas las personas -especialmente a partir de los 50 años- que tienen dificultades para conseguirlo. Insomnio, despertares frecuentes o sensación de incomodidad se empeñan en interferir con un descanso reparador. Sin embargo, no somos conscientes de que algunos pequeños hábitos cotidianos pueden hacer nuestras noches más plácidas.
Uno de estos simples gestos es quitarse anillos, pulseras, relojes y otros accesorios antes de acostarse. Muchas personas no se quitan las joyas por comodidad o por no olvidarlas al día siguiente, pero esa costumbre aparentemente inofensiva puede tener consecuencias negativas tanto para la salud de la piel y la circulación como para el confort y la seguridad física, según advierten especialistas como la doctora Fernanda Fernández.
Una de las principales razones médicas por las que se recomienda retirar joyas antes de dormir es el riesgo de irritación de la piel y alergias por contacto continuo con metales. Esto es particularmente cierto para los metales que contienen níquel, un alérgeno común que puede desencadenar dermatitis de contacto.
Según los especialistas en dermatología de Harvard, el contacto prolongado con metales presentes en joyas -especialmente cuando hay humedad por sudor nocturno- puede inflamar la piel, causar enrojecimiento, picor y, en casos más severos, ampollas o erupciones que pueden persistir si la exposición continúa sin interrupción.
Problemas de circulación
Por otra parte, durante el sueño, manos y pies pueden experimentar cambios de volumen debido a la redistribución de fluidos. En personas mayores, esta respuesta puede ser más marcada por cambios en la circulación periférica o por afecciones como la retención de líquidos.
Cuando los dedos se hinchan, los anillos y pulseras actúan como un elemento constrictor y, aunque no siempre se presenta un problema grave, pueden dificultar la correcta circulación sanguínea y provocar incomodidad, sensación de hormigueo, entumecimiento, dolor al despertar o incluso pequeñas lesiones en los tejidos blandos. Si nos quitamos el reloj o los anillos, ayudaremos a aliviar este problema, subraya este artículo aprobado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas.
Incomodidad física
Una causa importante de la mala calidad del sueño en adultos mayores son los despertares frecuentes provocados por molestias físicas. Dormir con piezas rígidas de metal o con bordes salientes puede provocar presión directa contra la piel cuando el cuerpo cambia de posición. Esto no solo puede causar sensación de dolor o presión, sino también despertar al individuo durante la noche, lo cual fragmenta las fases profundas del sueño necesarias para la recuperación.
Además, la presión continua puede ocasionar microtraumatismos cutáneos, especialmente en pieles más delgadas y frágiles, características habituales en personas de mayor edad.
También hay que tener en cuenta que los brazaletes o los anillos con ornamentos pueden engancharse en la ropa de cama, el pijama o incluso en el propio cuerpo, lo que puede provocar tirones brucos que deriven en cortes superficiales. Es cierto que esta clase de situaciones no son comunes, pero sí son más probables en quienes se mueven mucho al dormir.
Higiene y acumulación de bacterias
Por último, conviene recordar que las joyas acumulan sudor, aceites corporales, polvo y bacterias durante el día. Al dormir con ellas puestas, sea acumulación permanece en contacto con la piel durante horas, favoreciendo un ambiente húmedo que puede potenciar infecciones cutáneas leves o irritaciones.
Así que, aunque a primera vista dormir con anillos o pulseras parezca un hábito sin consecuencias, la recomendación general de especialistas en dermatología y salud del sueño no da lugar a las dudas: quitarse las joyas antes de acostarse no solo protege la piel y el confort nocturno, sino que también puede contribuir a un descanso más profundo y saludable.
