El colchón ideal para el dolor de espalda, según una especialista

Elegir un buen colchón es fundamental para tener un descanso correcto y que no acabe siendo una fuente adicional de malestar
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Elegir un buen colchón es fundamental para tener un descanso correcto y que no acabe siendo una fuente adicional de malestar. Y es que el dolor de espalda figura entre las causas más frecuentes de interrupción del sueño y afecta directamente a la calidad de vida.
En un análisis publicado por 'The Telegraph' y elaborado por la fisioterapeuta musculoesquelética especializada Mindy Cairns, profesora asociada en la Universidad de Hertfordshire, expuso los criterios determinantes al elegir un colchón, especialmente ante dolor lumbar, dorsal, cervical o ciático.
Uno de los datos clave que resaltó el diario es que las personas pasan cerca del 30% de su vida en la cama, lo que convierte al colchón e una de las decisiones domésticas con mayor impacto sobre la salud física.
El informe destaca que los colchones rara vez son la causa primaria del dolor de espalda. Suelen agravar las afecciones preexistentes, sobre todo cuando resultan demasiado blancos, se hunden o no dejan un soporte adecuado.
El mercado ofrece colchones de espuma viscoelástica, látex, resortes ensacados y combinaciones híbridas. No existe una estructura universalmente superior. La elección va a depender de variables como el tipo de dolor, el peso corporal y los hábitos de sueño.
Recomendaciones según la zona afectada
El análisis de la experta distingue las necesidad según el tipo de dolor: Dolor lumbar: afecta a la mayoría de la población en algún momento. Se recomienda un colchón de firmeza media a firme, capaz de sostener la curvatura natural de la columna sin generar incomodidad. Las superficies blandas tienden a fallar en el soporte de la zona baja de la espalda.
Dolor en la espalda media: suele relacionarse con la postura diaria, especialmente en trabajos de escritorio. Los colchones excesivamente firmes pueden crear puntos de presión y alterar la alineación de la columna torácica. Los modelos híbridos de firmeza media representan una opción equilibrada.
Dolor cervical y espalda superior: la almohada resulta tan determinante como el colchón. Debe llenar el espacio entre el hombro y la oreja para mantener la cabeza alineada. El colchón debe ofrecer un balance entre soporte y alivio de presión.
Ciática: este dolor irradiado, que puede incluir hormigueo o debilidad en la pierna, suele responder mejor a colchones de firmeza media o media-blanda, con buena capacidad de amortiguación. La espuma viscoelástica puede ser útil por su adaptación al cuerpo.
El impacto de la postura al dormir
La postura mientras se duerme influye de manera directa en la columna. Dormir de lado se considera la opción más favorable para la mayoría de los cuadros de dolor lumbar y dorsal, especialmente al colocar una almohada entre las piernas para mantener la alineación.
Dormir boca abajo tiende a generar rigidez y se considera desfavorable para la espalda. Cairns destacó la importancia de probar un colchón en una tienda física antes de comprarlo, así como aprovechar los periodos de prueba, que suelen ampliarse varias semanas. El cuerpo necesita además un tiempo para adaptarse a una nueva superficie. Una evaluación apresurada puede ser engañosa.

