Bienestar

Qué dos cosas hacer si te atragantas y estás solo en casa

Los atragantamientos son más comunes de lo que se cree. (Getty Images)
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Un atragantamiento puede ocurrir en un segundo, con un trozo de comida que se queda atascado en la garganta y que, en cuestión de pocos segundos, puede poner entredicho tu capacidad de respirar. Cuando estás con otras personas, pedir ayuda y recibir maniobras de primeros auxilios es más sencillo. Pero si estás solo en casa, saber qué hacer puede marcar la diferencia entre salvar tu vida o correr un riesgo serio.

Antes de entrar en las acciones concretas, es esencial entender qué ocurre: un atragantamiento grave se produce cuando un objeto (generalmente comida) bloquea completamente las vías respiratorias, impidiendo que el aire llegue a los pulmones y provocando que no puedas toser, hablar ni respirar con normalidad.

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Llama a emergencias antes de nada

La primera y más importante acción es pedir ayuda inmediata, aunque te sientas capaz de actuar por ti mismo. Avisa a tus vecinos de inmediato, y asegúrate de dejar la puerta de tu casa abierta. Al mismo tiempo, avisa a los servicios de emergencia, que están preparados para responder a crisis médicas de este tipo. Si no puedes hablar por estar bloqueado, aún puedes intentar llamar y dejar la llamada conectada para que los servicios de emergencia localicen tu dirección.

Este número es el 112 y el simple hecho de marcarlo y no colgar puede permitir que el operador identifique tu ubicación, incluso si no puedes hablar después de empezar la llamada. Llamar primero puede parecer obvio, pero en la urgencia de un atragantamiento muchas personas olvidan este paso. Hacerlo de inmediato asegura que, antes de cualquier maniobra física, la ayuda profesional esté en camino.

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Maniobra de Heimlich en ti mismo

La maniobra de Heimlich, también llamada compresiones abdominales, es el método de primeros auxilios recomendado para liberar una obstrucción grave de la vía aérea en adultos conscientemente atrapados.

Cuando estás solo, no puedes rodearte con tus propios brazos para aplicar la técnica de manera tradicional. Pero existen formas de autoadministrarla con resultados positivos para la mayoría de los casos.

Cómo hacer la maniobra de Heimlich paso a paso:

  • Coloca el puño cerrado justo por encima del ombligo, por debajo de la parrilla costal.
  • Agarra ese puño con la otra mano.
  • Presiona con fuerza hacia adentro y hacia arriba, hacia tu diafragma.
  • Repite el movimiento varias veces con rapidez y fuerza hasta que el objeto que bloquea la vía aérea salga o hasta que recuperes la capacidad de respirar o hablar.

Si tiendes a fallar al intentar la maniobra de pie, puedes usar una superficie firme como el borde de una mesa, una silla o incluso una encimera de cocina: colócate de modo que tu abdomen se presione contra el borde y empuja de manera similar; esto ayuda a generar la presión necesaria para desalojar el objeto.

Además, es importante tener en cuenta un par de indicaciones clave que pueden suponer la diferencia. En primer lugar, si puedes toser, sigue tosiendo. Si todavía puedes toser fuerte, hablar o respirar, tu vía aérea podría estar parcialmente bloqueada. En esos casos, la tos vigorosa es tu mejor aliada para expulsar el objeto por cuenta propia.

Además, aunque puede parecer una buena alternativa, nunca debemos meter los dedos en la boca, ya que intentar sacar el objeto con los dedos puede empujarlo más adentro, agravando la obstrucción. Organizaciones de primeros auxilios lo desaconsejan por completo. Cruz Roja ha alertado que golpes en la espalda sin criterio o introducir los dedos en la boca puede empeorar el atragantamiento, especialmente en obstrucciones parciales. Tampoco intentes beber agua si ya no puedes respirar, porque podrías complicarlo todo más.

Finalmente, y aunque la maniobra funcione, los profesionales sanitarios deben evaluar cualquier posible lesión interna o daño a tu vía aérea.

En definitiva, que estar solo cuando te atragantas es una de las situaciones más angustiosas que puedes enfrentar, pero hay dos acciones clave que pueden salvarte: 

Llamar al número de emergencias inmediatamente y autoadministrarte compresiones abdominales (maniobra de Heimlich) usando las manos o apoyándote en una superficie firme para expulsar el objeto que obstruye tu respiración.

Actuar con rapidez y sin pánico, junto con pedir ayuda profesional, maximiza tus posibilidades de superar este tipo de emergencia sin consecuencias graves.