Este es el nuevo factor que está elevando los casos de demencia... y no es la edad

Las personas con bajos ingresos podrían tener mayor probabilidad de presentar factores de riesgo modificables
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MadridLa demencia suele estar relacionada con la edad, por lo general afecta más a las personas más mayores, lo que hace que la edad sea uno de los mayores factores de riesgo para esta enfermedad que afecta a la función cerebral, a la memoria, el pensamiento, el lenguaje, el juicio o el comportamiento. No obstante, recientes estudios han señalado la existencia de otro factor que está elevando los casos de demencia: la pobreza.
El factor que está elevando los casos de demencia... y no es la edad
Investigadores de la Universidad Thomas Jefferson (Estados Unidos) han publicado un estudio en Neurology en el que se recogen los resultados de sus observaciones, llegando a la conclusión de que las personas con bajos ingresos podrían tener mayor probabilidad de presentar factores de riesgo modificables para la demencia, esto es, factores en los que se puede intervenir para cambiarlo, no como sucede con la edad o la genética.
"Nuestros hallazgos ofrecen una nueva perspectiva sobre cómo las personas que viven por debajo del umbral de pobreza y aquellas pertenecientes a grupos históricamente desfavorecidos pueden soportar una mayor carga de muchos factores de riesgo modificables de demencia", explica Eric L. Stulberg, uno de los autores del estudio.
Durante el estudio, realizado a más 5.000 personas, se tuvieron en cuenta variables como la edad, el sexo o la etnia, pero también otros como pérdida de visión o audición, hipertensión no tratada, obesidad, inactividad física, depresión o aislamiento social. También dividieron a los participantes en seis grupos en función de sus ingresos. El resultado señalaba que, conforme aumentaba el nivel de ingresos, menos probabilidades había de añadir un factor de riesgo adicional.
Estableció también que, entre las personas con rentas más bajas, había dos factores con mayor impacto, la pérdida de visión no tratada y el aislamiento social. El estudio hacía hincapié en que un 20% de los casos de demencia podrían mitigarse al tratarse los problemas de visión y un número muy similar si se solucionara el tema de la soledad. Destaca que, en general, los factores más impactantes son la diabetes, la inactividad física, la obesidad y la pérdida de visión.
"Al identificar qué factores de riesgo son más prevalentes en las personas con mayor riesgo de demencia, podemos enfocar mejor la prevención potencial, ya sea mejorando el acceso a la atención oftalmológica, fomentando la conexión social o abordando afecciones como la diabetes y la hipertensión", ha apuntado Stulberg, quien además es miembro del Colegio Médico Sidney Kimmel de la Universidad Thomas Jefferson y de la Academia Estadounidense de Neurología.
Identificar estas variables, estos elementos clave que pueden hacer que aumente el riesgo de demencia es una herramienta ideal para saber dónde hay que seguir trabajando y en qué dirección para conseguir reducir los riesgos que son evitables. "Es alentador ver que incluso los factores de riesgo de la vejez pueden ser objetivos de intervenciones", explica Stulberg, esperando que tanto su investigación como futuros estudios ayuden a mejorar la vida de todos, sobre todo de aquellos que tienen menos recursos.

