Gimnasia facial: una rutina de ejercicios para mantener a raya las arrugas
Este tipo de rutinas diarias ayuda a reducir las arrugas y mejorar la salud de la piel, que luce más radiante
No solo es la edad: ¿cómo se forman las arrugas?
MadridEntrenamos para fortalecer los músculos y sentirnos mejor, con más agilidad y energía, lo que nos ayuda a sentirnos mejor en el día a día, pero también hace que nos veamos mejor. Aunque no es lo habitual, esta misma forma de pensar podemos aplicarla a los músculos del rostro, logrando unos mejores resultados gracias a la gimnasia facial, con la que potenciamos el efecto de nuestros productos de confianza.
A través de movimientos y masajes concretos se consigue tonificar los músculos del rostro, esta gimnasia facial es clave para lograr una piel más elástica y firme, lo que ayuda a combatir la flacidez y también reduce la aparición de arrugas. La constancia es clave, pero también conocer los ejercicios que realmente funcionan para conseguir los resultados que queremos.
Gracias a estos entrenamientos, el rostro puede lucir más joven y radiante, pero también se puede conseguir una mejora en el aspecto de la piel, porque a través de los ejercicios se estimula la circulación sanguínea y la producción de colágeno, mejorando el tono general de la misma. El resultado será un rostro más radiante, tan solo con unos sencillos ejercicios que están al alcance de todo el mundo.
Rutina de ejercicios de gimnasia facial para mantener a raya las arrugas
Gracias a la gimnasia o fitness facial se pueden obtener resultados visibles en el rostro, ayuda a definir el contorno facial, fortaleciendo los músculos del cuello y la mandíbula, promueve la eliminación de toxinas, lo que ayuda a que la piel se vea más saludable, luminosa y radiante. Un uso adecuado de esta técnica combate la flacidez, porque tonifica los músculos, pero también reduce las arrugas y líneas de expresión de manera natural, estimulando la producción de elastina y colágeno. Además, los masajes y ejercicios favorecen el flujo sanguíneo, lo que aporta más oxígeno y nutrientes a las células de la piel.
Para cada zona de la cara existen diferentes ejercicios, todos ellos pensados para lograr una mayor definición en la zona. Para trabajar la zona del cuello, uno de los ejercicios que podemos incluir en nuestra rutina es la elevación de cuello, que se realiza inclinando la cabeza hacia atrás y adelantando la mandíbula hacia adelante, manteniendo la postura unos segundos.
Para tonificar los pómulos y el mentón, la elevación de pómulos es una gran opción, sonriendo exageradamente mientras colocamos el índice sobre los pómulos (al mantener la sonrisa se siente la resistencia en los dedos). Un segundo ejercicio puede ser inclinar la cabeza hacia atrás y fruncir los labios, como si lanzáramos un beso.
Un parpadeo rápido durante unos 30 segundos puede ayudarnos a fortalecer el contorno de ojos, así como realizar suaves masajes circulares con las yemas de los dedos alrededor de los mismos, siguiendo el hueso orbital. Para suavizar la zona de la frente, coloca los dedos en el centro y deslízalos hacia los laterales, repitiendo el gesto tres veces.
Haciendo varias repeticiones de estos ejercicios a diario puedes conseguir estupendos resultados y puedes acabar la rutina con un masaje por toda la cara, usando los dedos para dar pequeños toques por todo el rostro y realizando movimientos circulares desde el centro hacia los lados.
