Disruptores endocrinos: ¿Qué son y qué repercusión tienen en la menopausia?

Estos disruptores pueden llegar a nosotros a través de la piel, al comer o incluso al respirar
Cinco síntomas raros de la menopausia que te pueden estar pasando al empezar el año
MadridEn ocasiones se refieren a ellos como disruptores hormonales, pero el término adecuado es disruptores endocrinos y hace referencia a una serie de sustancias químicas que son capaces de imitar la acción de nuestras hormonas naturales, esas moléculas esenciales para el funcionamiento de numerosas funciones corporales.
Los disruptores endocrinos alteran el sistema hormonal del cuerpo y generan disfunciones, lo que puede generar enfermedades. Pueden producir trastornos metabólicos, enfermedades neurológicas, problemas cardiovasculares… también pueden afectar a la función reproductora masculina y la salud reproductiva de la mujer. Sus efectos en el organismo son acumulativos y, por lo general, irreversibles.
Son sustancias que están por todas partes, forman parte de nuestra vida diaria y nos exponemos a ellas constantemente, aunque en dosis bajas. Se han detectado cientos de sustancias químicas que tienen esta capacidad disruptora y pueden llegar a nosotros a través de la piel, al comer o incluso al respirar, también a través de la placenta.
Si bien no conviene alarmarse, porque nuestra salud no solo depende del contacto con estos disruptores endocrinos, sí que es recomendable evitarlos en la medida de lo posible, llevando una vida saludable y adoptando ciertos hábitos que nos protegen, como evitar calentar la comida en recipientes de plástico, usar botellas de vidrio o reducir la ingesta de comida procesada, entre otros tips.
Hay etapas de la vida en las que somos más vulnerables a estos disruptores, como los fetos durante el embarazo o los bebés durante el periodo de lactancia, porque pueden afectar al desarrollo del organismo, pero ¿qué efectos tienen en la menopausia, si es que tiene alguno?
Disruptores endocrinos: ¿Qué repercusión tienen en la menopausia?
La acumulación en el organismo de estas sustancias puede provocar alteraciones en el sistema endocrino, puede provocar desequilibrios en el sistema hormonal, causando problemas de desarrollo cognitivo, endometriosis, alteraciones en la menopausia. También se ha relacionado con un aumento del riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Conviene tener cuidado con estos disruptores especialmente en los momentos de mayor vulnerabilidad, como pueden ser la perimenopausia y la menopausia. Existen estudios que relacionan los disruptores endocrinos con una menopausia más temprana porque “interfieren con la función ovárica, acelerando el agotamiento folicular y, por tanto, adelantando el final natural de la etapa fértil”, explica Marta León, ingeniera química especializada en alimentación y salud hormonal femenina, en Welife.
“Durante el climaterio”, continúa explicando la experta sobre esta etapa de la vida, “nuestro sistema hormonal entra en una transición delicada, y la presencia acumulada de estas sustancias en el cuerpo puede agravar muchos de los síntomas típicos: sofocos más intensos, alteraciones en el sueño, sequedad vaginal o incluso cambios más marcados en el estado de ánimo”.
Según señala, esta acumulación afecta más a las mujeres porque tienden a acumularse en el tejido graso y, en general, las mujeres tienden a tener un mayor porcentaje de materia grasa que los hombres, lo que hace que ellas sean más vulnerables que ellos ante los disruptores endocrinos, por eso, durante la menopausia especialmente, se recomienda reducir en la medida de lo posible el contacto con ellos.

