Logo de Los 10 mandamientos de la mujer de hierro, por Boticaria García
Salud y Bienestar

Boticaria García responde a la pregunta de la década: “¿Por qué me siento hinchada como un globo?”

Boticaria García Vídeo 2
Boticaria García desgrana en el vídeo los hábitos estrella para mejorar la digestión. Dale al Play
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"No he comido tanto", "Si solo ha sido una ensalada", "estoy hinchada como un globo"... son frases que describen muy gráficamente lo que sienten muchas mujeres en cierto momento de su vida. No, no son imaginaciones. Tampoco es que de repente el intestino haya decidido declararse en huelga por motivos personales. Detrás de esa sensación de pesadez, gases, digestiones eternas y tripa inflada hay unas razones que nos explica Boticaria García, autora de 'Mujeres de hierro' (Planeta), en una nueva entrega de 'Los 10 mandamientos de la mujer de hierro' para sobrevivir a la menopausia.

Los estrógenos vuelven a ser protagonistas de este fenómeno. Lo cierto es que participan en muchos más procesos de los que solemos imaginar. No solo influyen en la salud ósea, el nivel de energía o en los sofocos, también ayudan a coordinar el funcionamiento del aparato digestivo. Así que cuando sus niveles empiezan a bajar durante la perimenopausia y la menopausia la barrera intestinal falla y la digestión se ralentiza.

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La comida permanece más tiempo en el tubo digestivo, las bacterias intestinales tienen más tiempo para fermentar los hidratos de carbono y el resultado es una fábrica de gases trabajando a pleno rendimiento. De ahí esa sensación de barriga dura, presión abdominal o pantalones que por la mañana abrochan y por la noche parecen dos tallas menos.

Un intestino más sensible

No es que la barrera intestinal esté "rota", pero sí que se inflama y se vuelve más porosa. Y por esas pequeñas grietas se escapa el humo metabólico. No hablamos de humo de verdad, claro, sino de una imagen para visualizar cómo determinados compuestos pueden contribuir a mantener encendida una pequeña hoguera inflamatoria que hace que el cuerpo se sienta más incómodo, más hinchado y, en ocasiones, más sensible a las comidas.

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Por eso alimentos ricos en fibra fermentable, comidas abundantes, bebidas con gas o platos muy grasos pueden provocar molestias que antes pasaban completamente desapercibidas.

Lo bueno es que esta sensación no tiene por qué ser una condena permanente. "Es muy importante cuidar la microbiota. El equilibrio entre las bacterias genera que la comida fermente donde toca, y para eso no sirven solo las pastillas sino que hay que cuidar la alimentación con unos hábitos muy estratégicos", explica la doctora en Farmacia y nutricionista. En el vídeo de arriba, Boticaria García desgrana los hábitos estrella que de verdad ayudan a mejorar la digestión.

¿Por qué no puedo con la vida?

Otro de los síntomas más repetidos en esta fase vital es la sensación de no poder con la vida. La responsabilidad de esta sensación de batería baja vuelve a recaer en los estrógenos. Cuando bajan sus niveles también lo hace el músculo. Y "cuanto menos músculo, menos mitocondrias, que son nuestras centrales energéticas", subraya Boticaria García.

Lo que hay que hacer, por tanto, es entrenar el músculo. Los ejercicios de fuerza, el entrenamiento de cardio en zona 2 y el paseo parasimpático son herramientas muy efectivas para frenar la pérdida de músculo y volver a dar cuerda a tu batería.

Boticaria García Vídeo 1
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