Estado de salud

¿Por qué te despiertas con sed o ganas de ir al baño por la noche?

GettyImages-2268976910
Hay quienes se despiertan por la noche con la imperiosa necesidad de beber agua. Getty Images
Compartir

Hay quienes nada más apoyar la cabeza por la noche en la almohada duermen del tirón hasta la mañana siguiente. Pero otras personas se despiertan de madrugada con una necesidad imperiosa de beber agua o aprovechan el momento para ir al baño antes de volver a la cama. Para el divulgador y psiconeuroinmunólogo Xevi Verdaguer este patrón puede significar que quizás no llegamos bien hidratados al final del día.

Según explica el experto, durante la noche el cuerpo sigue perdiendo agua de forma constante a través de la respiración y la transpiración. Como durante esas horas no bebemos líquidos, el organismo va reduciendo progresivamente sus reservas hídricas. Así, si una persona ya se acuesta con una hidratación insuficiente, esa pérdida fisiológica puede hacerse más evidente durante la madrugada.

PUEDE INTERESARTE

Su planteamiento sostiene que el cerebro detecta esa falta de agua y pone en marcha mecanismos hormonales destinados a mantener el equilibrio interno. En ese contexto, Verdaguer afirma que aumenta la actividad de hormonas relacionadas con la respuesta al estrés, entre ellas el cortisol, lo que favorecería un despertar anticipado o un sueño más fragmentado.

PUEDE INTERESARTE

Cuando el cerebro pide agua

"Si tu cerebro te da sensación de sed cuando te levantas a orinar por la noche, es seguro que estás deshidratado", explica en el podcast 'Tengo un plan'. El estaría lanzando una señal urgente para reponer el agua perdida antes de que el déficit aumente.

Aunque muchas veces se recomienda beber mucha agua antes de dormir, el error está en cómo el cuerpo la procesa. Si la orina al despertar es demasiado clara, significa que esa agua pasó directo por tu sistema sin hidratar tus células realmente.

Por ese motivo, Verdaguer recomienda prestar atención a la hidratación durante las horas previas al descanso y no limitarla únicamente a beber agua, sino también incorporar alimentos ricos en agua en la cena con el objetivo de llegar mejor hidratados al momento de acostarse.

"El calabacín, los espaguetis de calabacín, un gazpacho, un salmorejo, una ensalada, un hummus, legumbres, fruta y algo que lleve sal, el marisco, el pescado, el bacalao, las algas, cacahuetes o anacardos salados", enumera el también nutricionista.

Una teoría que conviene interpretar con prudencia

Las explicaciones de Verdaguer reflejan su visión sobre la relación entre hidratación, cortisol y calidad del sueño. Sin embargo, desde una perspectiva médica más amplia, despertarse por la noche con sed o levantarse a orinar no puede atribuirse automáticamente a la deshidratación.

Una cena especialmente salada, el consumo de alcohol, determinados medicamentos, la respiración bucal, la apnea del sueño, alteraciones urinarias o enfermedades metabólicas como la diabetes también pueden provocar estos síntomas. Por eso, si los despertares nocturnos son frecuentes, intensos o aparecen acompañados de otros signos llamativos, conviene consultar con un profesional sanitario para identificar su causa.