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El error que mucha gente comete al ir a la playa, según un médico: "No salgas del agua a los cinco minutos"

El error que mucha gente comete al ir a la playa
El error que comete casi todo el mundo cuando va a la playa. Getty Images
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Hay una escena que se repite cada verano en la playa. Después de instalar la sombrilla, muchos se lanzan al mar para refrescarse, permanecen ahí apenas unos minutos y regresan a la toalla. A continuación llega el rato de tomar el sol, leer o charlar, mientras el baño queda reducido a un gesto casi testimonial. Es uno de los errores más frecuentes que cometemos, junto con exponernos al sol en las horas centrales del día, olvidarnos de hidratarnos o entrar en el agua después de una comida copiosa pensando que existe un tiempo exacto que haya que esperar.

No es que salir del agua demasiado pronto sea un error garrafal, pero significa renunciar a buena parte de los efectos beneficiosos que el mar ejerce sobre el organismo. Así lo explica Jesús Vázquez, médico especialista en nutrición, en un post de Instagram de la cuenta Nutri.Vazquez. "No salgas del agua a los cinco minutos, quédate por lo menos media hora, porque durante ese tiempo tu cuerpo está trabajando mucho más de lo que imaginas", aconseja.

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Permanecer al menos media hora en el mar, siempre que las condiciones sean seguras y la temperatura resulte tolerable, permite que el cuerpo aproveche una combinación de estímulos físicos que difícilmente se reproducen fuera del medio acuático.

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"Primero porque el agua roba calor mucho más rápido que el aire, y para mantener los 37 grados en su interior, tu organismo tiene que gastar energía", explica el experto. Esto significa que quemas calorías a gran velocidad solo para mantener tus órganos vitales a la temperatura habitual del cuerpo.

Eso sí, los especialistas recuerdan que una exposición prolongada a aguas muy frías puede favorecer la aparición de hipotermia o calambres, por lo que siempre conviene adaptar el tiempo del baño a las condiciones ambientales y abandonar el agua si aparecen temblores intensos o sensación de frío persistente.

Más consumo del que parece

En segundo lugar, puede parecer que permanecer de pie o caminar dentro del agua apenas supone esfuerzo, pero la realidad es bien distinta. "Aunque parece que estás quieto, no lo estás. Las olas y la resistencia al agua al andar obligan a tus piernas, al abdomen y a la espalda a trabajar continuamente para mantener el equilibrio", explica el doctor Vázquez.

El agua ofrece una resistencia unas 800 veces superior a la del aire. Esa oposición obliga a los músculos a trabajar de forma constante cada vez que damos un paso, movemos los brazos o cambiamos de dirección. La consecuencia es un mayor gasto energético que realizando los mismos movimientos fuera del agua, aunque con un impacto muy inferior sobre las articulaciones.

Alivio natural para piernas hinchadas

Por último, quienes sufren sensación de piernas pesadas durante el verano suelen experimentar una mejoría casi inmediata al entrar en el mar. "Si tienes tendencia a las piernas hinchadas o a retener líquidos, estar dentro del agua actúa como una especie de media decompresión natural. La presión del agua favorece el retorno venoso y el drenaje linfático, sobre todo si caminas o andas", subraya el experto.

La Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular explica que la compresión constituye una de las herramientas fundamentales para mejorar el retorno venoso en personas con insuficiencia venosa crónica. Aunque el agua del mar no sustituye a un tratamiento médico cuando existe una enfermedad vascular, sí reproduce de forma natural ese efecto compresivo mientras permanecemos sumergidos.

"¿Quiere decir esto que bañarte en el mar adelgaza? No, pero sí significa que esos 30 minutos hacen que tu cuerpo trabaje y aumente el gasto más de lo que parece, mientras tú simplemente estás disfrutando del agua", concluye Vázquez.