Un experto en emergencias te dice qué hacer si crees que estás sufriendo un infarto: “Es algo que no has sentido nunca”

Miguel Assal, tras catorce años trabajando como técnico de emergencias, explica cómo reconocer un infarto y qué hacer en los primeros minutos si estás solo en casa
Infarto silencioso: síntomas para identificarlo que pueden salvarte la vida
Assal es un experto cuya experiencia habla por sí sola. Trabaja en el servicio de emergencias y protección civil y es instructor de soporte vital básico y desfibrilación externa automática, contando además con millones de seguidores a sus espaldas. Su frase más citada define con exactitud la urgencia de actuar ante un infarto: "El tiempo es corazón". Por eso precisamente es importante saber cómo actuar en caso de infarto, para no perder ni un segundo de ese valioso tiempo.
La señal que no se parece a nada anterior
El primer problema del infarto no es el dolor, es que muchas personas no saben reconocerlo cuando aparece. Assal lo describe con una imagen que quien lo ha vivido identifica de inmediato: "Como si una losa te aplastara el corazón. Es algo que tú no has sentido nunca." El síntoma más claro no es, como muchos creen, un dolor en el lado izquierdo del pecho, sino una presión en el centro del tórax, en la zona esternal, que puede irradiar al brazo izquierdo, y a veces al derecho, al cuello y a la mandíbula.
A esa presión se suman síntomas que pueden confundirse fácilmente con otros problemas: sensación de indigestión, náuseas, mareos, sudor frío. Y, según el técnico de emergencias, algo más difícil de describir pero muy consistente en los testimonios: "Una sensación de angustia. También la llaman la sensación de muerte inminente." El conjunto aparece de forma súbita, sin aviso previo.
Los estudios clínicos, por supuesto, confirman que los síntomas del infarto son de aparición brusca, y añaden un dato que es importante tener en cuenta, y es que, aproximadamente la mitad de los infartos ocurren sin síntomas previos que los anuncien.
Cuándo es angina y cuándo puede ser algo más grave
Assal introduce en el vídeo una distinción importante para quienes suelen notar molestias al esforzarse. Si alguien sube unas escaleras, siente una fatiga o presión repentina y esa sensación desaparece en reposo, puede estar ante una angina de pecho, que ya de por sí es una señal de que el corazón no recibe suficiente flujo durante el esfuerzo, pero que se resuelve cuando el esfuerzo cesa. La angina puede ser un aviso de que algo más grave podría ocurrir, razón suficiente para consultar con un médico.
El infarto, en cambio, no cede con el reposo. La presión permanece o se intensifica.
Assal menciona en el vídeo que existe una diferencia entre los síntomas masculinos y femeninos, y los datos médicos la cuantifican: según un estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Española de Cardiología, solo el 39% de las mujeres reconoce los síntomas de un infarto. El resultado es que ellas tardan de media 237 minutos en llegar a urgencias desde el inicio del dolor, frente a los 98 minutos de media en hombres.
La razón es que en las mujeres el dolor torácico puede ser menos intenso, más difuso o directamente ausente, según la Sociedad Española de Cardiología. En su lugar aparecen con mayor frecuencia náuseas, vómitos, cansancio extremo, dolor en el centro de la espalda, mandíbula o cuello, y dificultad para respirar, que son síntomas que se atribuyen frecuentemente a problemas digestivos, ansiedad o agotamiento.
El protocolo: cuatro cosas en un orden muy concreto
Si alguien está solo en casa y sospecha que puede estar sufriendo un infarto, Assal es rotundo sobre qué hacer primero: "Lo primero. Emergencias. Siempre. 112." La atención médica en un infarto es urgente e inaplazable. Cada minuto sin reperfusión coronaria es tejido cardíaco que muere.
Mientras el 112 está al teléfono, viene el consejo que más sorprende: abrir la puerta de la casa. No es un detalle menor. "Si te quedas inconsciente, cuando lleguen emergencias, dicen: no puedo entrar. Van a llamar a bomberos. Bomberos va a retrasar el rescate, se va a retrasar el tiempo, y es corazón también en este caso." Una puerta abierta puede ser la diferencia entre que los sanitarios lleguen a tiempo o no.

El siguiente paso, si se tiene en casa, es la aspirina. La Revista Española de Cardiología recoge en sus guías que la dosis de carga inicial en un infarto agudo es de 150 a 325 mg de aspirina masticable, mejor masticada que tragada entera, para una absorción más rápida. El propio Assal puntualiza, eso sí, que este paso es solo si no hay contraindicación y no existe alergia. Quien esté en tratamiento crónico con otros anticoagulantes debe seguir las indicaciones que ya tenga de su médico.
El último elemento es la posición. Si el mareo aumenta o se pierde la estabilidad, la posición más segura mientras se espera a los servicios de emergencias es tumbado de lado, en posición lateral de seguridad. No boca arriba. De lado, para que en caso de vómito no haya riesgo de aspiración.
"El tiempo es corazón." Cada minuto que transcurre entre el inicio del infarto y la atención médica es tejido cardíaco que no se recuperará. Las enfermedades isquémicas del corazón, que incluyen el infarto y la angina, son la segunda causa de muerte más frecuente en España, según Quirónsalud. En España se producen unos 100.000 ingresos por infarto de miocardio al año, según la Sociedad Española de Cardiología.
Reconocer los síntomas, llamar al 112 y abrir la puerta de casa cuesta menos de un minuto. Puede ser el minuto más importante.

