La técnica de respiración yogui de Verónica Blume que funciona casi como aire acondicionado

Es una de las técnicas de pranayama, la disciplina de la respiración consciente, que la tradición yóguica clásica clasifica dentro de las respiraciones refrigerantes
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En pleno verano, con los termómetros superando los cuarenta grados en varias comunidades y una factura eléctrica que crece a la misma velocidad que el uso del aire acondicionado, la exmodelo y profesora de yoga Verónica Blume ha compartido con sus seguidores una técnica milenaria que, sostiene, funciona como “un botón de aire acondicionado” corporal.
Se llama Sitali pranayama, viene de la tradición yóguica de la India, no consume un solo kilovatio, no requiere de ningún dispositivo y sus efectos aparecen en cuestión de minutos. La única condición para practicarla es saber dónde está la lengua, poder sentarse un rato en calma y disponerse a inhalar de una forma que probablemente uno nunca ha ensayado. Basta con eso para bajar la temperatura corporal percibida, calmar el sistema nervioso y recuperar claridad mental en un mediodía de sofoco.
Lo primero que hay que saber es que Blume no es una influencer al uso. Nacida en Alemania y criada en España, fue una de las modelos más solicitadas de los años noventa, con portadas habituales en cabeceras como Vogue y Elle y un contrato Ford ganado a los quince años en el certamen Supermodel of the World. Su relación con el yoga comenzó tras una etapa de crisis vital que ella misma ha descrito afirmando que se “quería morir en vida”.
Hoy, con veintitantos años de práctica acumulada, es profesora de hatha vinyasa, Kundalini yoga y yin yoga, autora del libro ‘Ser: el camino de vuelta a ti’, siendo además una de las referencias más citadas del yoga de habla hispana.
Qué es el Sitali pranayama
La palabra sitali procede del sánscrito shital, que significa "frío" o "refrescante". Es una de las técnicas de pranayama, la disciplina de la respiración consciente, que la tradición yóguica clásica clasifica dentro de las respiraciones refrigerantes, junto a su hermana casi gemela sitkari. Imita el silbido característico de una serpiente y su función principal es reducir el calor corporal interno y ambiental. En Kundalini yoga, la escuela de la que precisamente procede buena parte de la formación de Blume, forma parte del kit básico de las cinco respiraciones esenciales que un practicante debería dominar, según recuerda el podcast especializado Prabhu Sangat.
Hacerlo es sencillo. Se comienza sentado con la columna erguida, en el suelo o en una silla, sin más exigencia postural, con los hombros relajados y las manos apoyadas en los muslos. A continuación, la lengua se dobla longitudinalmente en forma de U, como una pajita natural, y se saca ligeramente entre los labios. Se inhala lentamente a través del canal formado por la propia lengua, sintiendo cómo el aire entra frío y humedecido, se retiene un instante y se exhala pausadamente por la nariz. Cinco ciclos son suficientes para notar el efecto y entre tres y cinco minutos consiguen un resultado nítido.
Para ese veinte por ciento de la población que no puede curvar la lengua en U por razones heredadas, la alternativa es el sitkari. Aquí se juntan ligeramente los dientes superiores e inferiores, se separan los labios y se inhala a través de la pequeña ranura entre las piezas dentales, produciendo un leve silbido. El efecto refrigerante es prácticamente idéntico.
Por qué funciona este "aire acondicionado"
Al inhalar a través de la lengua o los dientes en lugar de por la fosa nasal, el aire pasa por una superficie húmeda antes de llegar a los pulmones. La humedad de la boca lo enfría por evaporación, y ese aire ligeramente más frío llega a los alvéolos y desde allí modula la temperatura interna del organismo.
A la refrigeración física se añade la modulación nerviosa: al ser una respiración forzosamente lenta y profunda, activa el sistema parasimpático, responsable de las respuestas de calma y de reducción del ritmo cardíaco. Los expertos afirman que sirve para pacificar el dosha pitta de la tradición ayurvédica, el que rige el calor, la intensidad y el metabolismo, especialmente activo en verano, y para atenuar los sofocos característicos de la menopausia.
Esta respiración es ideal para los días de calor extremo, para el momento posterior a una comida pesada, después de un entrenamiento intenso, durante episodios de fiebre leve, en accesos de ira o irritabilidad o cuando la sensación de sofoco acompaña la ansiedad. Eso sí, conviene practicarlo en ambientes con algo de humedad y con agua a mano, porque respirar por la boca reseca la garganta.

