¿Qué mitos sobre la piel madura y el cabello debemos desmontar? Consultamos a los expertos

Varias de las voces más influyentes de la dermatología y la dermofarmacia desmontan diversos mitos sobre la piel madura desde una perspectiva científica
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A partir de los 40 o los 50 años, las necesidades de nuestro cuerpo cambian, se buscan soluciones eficaces y respaldadas por la ciencia, sin embargo, el universo de la belleza está inundado de verdades a medias, pautas heredadas y falsas creencias que surgen de la nada en redes sociales. Estos mitos dan como resultado rutinas eternas que no funcionan o que aburren, miedos infundados a ciertos ingredientes y expectativas que no se cumplen. Para desmontar estas leyendas, recurrimos a varias de las voces más influyentes de la dermatología y la dermofarmacia, para hacerlo desde una perspectiva científica.
La vitamina C en verano mancha la piel
Existe un miedo generalizado a usar ciertos activos cuando llega el verano, es el caso de la vitamina C, de la que se dice que en verano puede hacer que salgan manchas en la piel. La dermatóloga Leire Barrutia aclara que es totalmente falso, de hecho, es todo lo contrario. Según afirma la doctora y divulgadora, “la vitamina C no es fotosensibilizante, sino despigmentante”, por lo que se convierte en una aliada perfecta para unificar el tono y aportar luz a la piel madura en los meses estivales, siempre y cuando se aplique por la mañana y se combine, por supuesto, con un buen protector solar.
En verano hay que dejar de usar los retinoides
El retinol es el rey del “well-aging”, pero con la llegada del calor suele quedar relegado en la rutina de skincare por miedo a reacciones adversas. Gema Herrerías, farmacéutica y referente en la formulación cosmética, explica que estamos ante uno de los grandes mitos cosméticos, no es necesario parar los retinoides en verano, según afirma, “se puede y se debe seguir utilizando en verano” por la noche, ya que es cuando la piel se repara. El único requisito es que la piel esté previamente retinizada (es decir, habituada al activo) y no olvidar el protector solar al día siguiente.
Las arrugas profundas desaparecen por completo con cremas
Este sería un sueño cumplido, pero la realidad científica es otra. La farmacéutica, empresaria y divulgadora de salud Marta Masi, especialmente centrada en el cuidado de la mujer, es tajante al respecto: “La cosmética llega hasta donde llega, tiene un límite”. Las cremas son aliadas indispensables en el día a día porque mejoran notablemente la textura, la hidratación, la emoliencia y la calidad global de la piel. Sin embargo, no hacen milagros y no van a hacer desaparecer las arrugas más profundas.
Para un efecto de borrado completo, la cosmética no sustituye a los tratamientos médico-estéticos. La clave está en gestionar las expectativas y entender que una piel madura sana y bonita no es una piel sin líneas de expresión, sino una piel luminosa y bien cuidada.
Los poros se abren y se cierran
Esta afirmación no es más que un eslogan de marketing y es hora de desterrar esta idea. Los poros no tienen capacidad de abrirse o cerrarse porque no son músculos, omo afirma Marta Masi, “Simplemente pueden verse más o menos visibles, o más o menos grandes”. Con la pérdida de firmeza propia de la edad, el poro tiende a verse más dilatado, pero el objetivo debe ser mantenerlo limpio y mejorar la elasticidad de la zona, no buscar un efecto que biológicamente no existe.
La piel se acostumbra a los productos
Pensar que tu crema favorita ha dejado de funcionar porque tu piel se ha inmunizado es un error muy común. “La piel no se acostumbra, cambia sus necesidades a lo largo del año y de los años”, aclara Masi. El clima, los cambios hormonales o el estrés influyen en lo que demanda la piel. “Si una rutina te va bien y te funciona, no hay ninguna necesidad de cambiarla, pero todo va a depender de tus necesidades y de lo que vayas notando en tu piel”.
Cuantos más activos usemos, mejores resultados
En la era de las rutinas coreanas de diez pasos, se ha convertido en tendencia el hecho de acumular productos pensando que es el camino para una piel más joven. Error. La farmacéutica afirma que, “hay rutinas minimalistas muy sencillas que funcionan a la perfección sin necesidad de introducir todos los ingredientes en una misma rutina cosmética”, de hecho, el exceso de ingredientes sin sentido puede provocar el "efecto goma de borrar" (pelotillas que aparecen al aplicar las cremas), dejar la piel pesada y pegajosa, o lo que es peor, causar irritación y sensibilidad.
Hay que evitar los tintes con amoniaco
En el cuidado capilar también arrastramos mitos de peso, uno de los más extendidos es la importancia de buscar tintes 'sin amoniaco' porque son más seguros. La farmacéutica experta en cabello Helena Rodero desmonta esta creencia y afirma que “un tinte debe llevar siempre amoniaco o algo parecido. Si lleva amoniaco, dañará menos que si no lo lleva", porque el amoniaco no produce cáncer ni es tan perjudicial como el ingrediente que suele sustituirlo en las fórmulas "sin amoniaco", que es la monoetanolamina.
Lavar mucho el pelo aumenta la caída
La farmacéutica Anita Farma desmantela de un plumazo tres grandes mitos capilares que preocupan especialmente en la edad adulta, cuando el cabello empieza a perder densidad. El primero es que lavarse mucho el pelo hace que se caiga más. “Es un súpermito, el cabello que se cae en la ducha es cabello que ya estaba muerto. Hay que lavar el pelo con la frecuencia que sea necesaria”.
El segundo es que el champú no es para la melena, “solo se debe utilizar en la piel del cuero cabelludo, el resto es pelo muerto”. El tercero tiene que ver con el miedo al 'efecto rebote' tras usar un tratamiento anticaída porque, según afirma, no es cierto que al dejarlo el pelo se caiga de golpe por un efecto nocivo, lo que ocurre es que “el tratamiento mantiene el cabello en fase de crecimiento y, cuando se frena, el folículo simplemente vuelve a su tendencia inicial”.

