El psicólogo que ha ayudado a miles de personas a dejar el tabaco: "El gran beneficio de dejar de fumar es salir de la cárcel de la adicción"

Pablo M. Alles lleva años ayudando de decenas de miles de españoles a dejar de fumar gracias a sus consejos y un grupo de apoyo en Facebook
Adiós al tabaco: ¿es mejor dejar de fumar de golpe o hacerlo gradualmente?
Pocas adicciones se han tratado durante tantas décadas con recursos comunicativos tan explícitos y con resultados tan modestos como el tabaquismo. Las cajetillas muestran hoy fotografías de tumores extirpados, las administraciones sanitarias publican constantemente estadísticas como los años de vida perdidos, médicos de familia repiten en cada consulta el mismo consejo breve: “deja de fumar”. Y, a pesar de todo ello, en España millones de personas siguen fumando pese a conocer con exactitud las consecuencias.
Un psicólogo andaluz, funcionario en la Junta y exfumador durante más de veinte años, lleva casi una década explicando por qué esa aparente paradoja no lo es en realidad, y por qué el enfoque tradicional deja intacto el núcleo del problema. Se llama Pablo M. Alles y su método, articulado en tres libros y en un grupo en Facebook que reúne a decenas de miles de personas, ha ayudado a miles de fumadores a dejar el tabaco desde una perspectiva distinta a la habitual: la del propio fumador.
Una historia que explica su vocación
Alles no es un observador externo del fenómeno. Nacido en 1976, ha sido funcionario de carrera del Cuerpo Superior Facultativo de Psicología y del Cuerpo de Enfermería del Trabajo de la Junta de Andalucía, y ha desarrollado buena parte de su labor profesional en la vigilancia de la salud de una entidad bancaria en Sevilla. En paralelo, ha convivido durante más de dos décadas con su propia adicción a la nicotina.
Ese doble filtro, al ser un sanitario que ve pasar centenares de fumadores y a la vez un fumador que se conoce a sí mismo desde dentro, es el que ha marcado la textura de su método, publicado por primera vez en 2016 con el título Fumabook, ampliado en 2023 con el manual técnico Psiconicotina y reeditado recientemente por Penguin Libros con el subtítulo Cómo dejar de fumar a través de la psicología.

Por qué la fuerza de voluntad no basta
La primera constatación clínica de Alles es incómoda para la cultura popular sobre las adicciones. La fuerza de voluntad, sostiene, no es una explicación suficiente ni siquiera necesaria del abandono del tabaco. Los datos avalan la aparente paradoja: incluso entre quienes han recibido un diagnóstico de cáncer de pulmón, una fracción significativa continúa fumando. Cualquier variable que opere por simple pulso volitivo debería colapsar ante esa evidencia. Si no lo hace, sostiene el psicólogo, es porque el consumo no depende, en último término, de la voluntad, sino de un armazón mental construido durante años y consolidado en microdosis cotidianas de recompensa neuroquímica.
El eje del método es un concepto que Alles ha bautizado como el sistema de creencias adictivas. Cada fumador ha ido internalizando, sin darse cuenta, un conjunto de convicciones que sostienen el consumo, del tipo de “el cigarro me relaja, me ayuda a concentrarme, forma parte de mi identidad, hace más soportables ciertos momentos, articula mi sociabilidad”...
Estas creencias operan como el armazón invisible del hábito. Cuando se intenta abandonarlo apelando solo a la fuerza de voluntad, sin desactivar previamente esa arquitectura mental, la recaída es cuestión de semanas o de meses. En palabras del propio autor: "Atacar a la raíz es atacar a las creencias que tiene el fumador que le siguen manteniendo sujeto al consumo… la clave es atacar a este sistema para desmontar las creencias."
Bajo esa red de creencias hay, según Alles, una emoción que rara vez se explicita en las campañas antitabaco: el miedo. No el miedo al cáncer, curiosamente, sino el miedo a la vida futura sin el cigarro. Al ser preguntado por lo que la nueva perspectiva descubría en la mente del fumador, respondió simplemente: "miedo, sólo eso". Ese miedo se articula alrededor de un espejismo, la creencia de que renunciar al tabaco equivale a renunciar a un pilar íntimo de la propia vida. Desactivar esa creencia es, sostiene, la operación central del abandono.
De ahí se desprende la formulación positiva que resume su enfoque contemporáneo: dejar de fumar no es una pérdida, sino una liberación. En sus palabras textuales, "el gran beneficio de dejar de fumar es salir de la cárcel de la adicción". La imagen desplaza el vocabulario clásico del sacrificio y lo sustituye por el de la emancipación.

Una comunidad como parte del método
La segunda innovación de su método es su componente comunitario. Alles integró desde el principio un grupo cerrado de Facebook llamado Deja de fumar con fumabook, pensado como acompañamiento entre pares durante las semanas críticas posteriores al abandono. Ese entorno, hoy con decenas de miles de miembros activos, funciona como una terapia grupal descentralizada donde el fumador que empieza encuentra el testimonio del que lleva un año sin fumar, y donde el que lleva un año sin fumar consolida su cambio ayudando al recién llegado.
Su vocación, en último término, es sencilla y ambiciosa a la vez: hacer visible ese armazón mental para que quien lo carga pueda desmontarlo desde dentro, sin recurrir a fármacos milagrosos ni a promesas de esfuerzo heroico. Como resume desde hace años sin variar el marco: no existen fumadores vagos, débiles ni incapacitados. Solo mentes atrapadas en una red de creencias que nadie les ha enseñado a ver.

