Estado de salud

No normalices el dolor de la artrosis en el día a día: "Vete al médico, deja de ser una tía dura"

Imagen de la campaña 'Tía dura'
Imagen de la campaña 'Tía dura', que quiere que las mujeres dejen de normalizar el dolor a costa de su bienestar. (Foto: cedida)
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El 17 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Artrosis, una enfermedad articular degenerativa que afecta a 6,5 millones de adultos en España, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística. Casi siete de cada diez son mujeres. Esta diferencia entre sexos aparece con la menopausia. "Antes de los 50 años prácticamente no existe. Es a partir de ahí cuando aparece", explica la doctora María Dolores Canela, directora médica de Organon España, en una entrevista con motivo de la campaña divulgativa "Tía Dura". 

Los datos lo confirman: entre los 50 y los 75 años, el diagnóstico de artrosis de cadera o rodilla es entre 1,5 y 2 veces más frecuente en mujeres que en hombres de la misma edad.

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Por qué la menopausia dispara el riesgo

Con la menopausia se produce una caída rápida de estrógenos y progesterona, dos hormonas con papel protector sobre las articulaciones. "Los estrógenos tienen un papel muy activo en la salud de las articulaciones, así que cuando sus niveles bajan, las articulaciones se quedan más desprotegidas", detalla Canela. La relación entre menopausia y artrosis "es una relación que llevamos más de un siglo observando", añade.

El cambio hormonal tiene consecuencias claras. Las mujeres pierden cartílago a un ritmo anual entre tres y cuatro veces mayor que los hombres, con un curso clínico peor. La progresión se acelera precisamente cuando muchas mujeres están en plena etapa laboral, y se encargan también de las tareas domésticas. "Muchas pacientes llegan a casa después de trabajar y empiezan su segunda jornada, la de los cuidados y las tareas domésticas, que en España siguen recayendo mucho más en las mujeres", subraya la doctora. "Cuando además hay artrosis de por medio, apenas queda tiempo o energía para dormir bien, moverse o simplemente parar."

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Canela denuncia también un vacío histórico en la investigación médica: "Aunque la artrosis afecta más a las mujeres, durante décadas la investigación se hizo casi siempre con modelos y muestras masculinas. El sexo biológico no puede considerarse una simple variable secundaria."

María Dolores Canela, directora médica de Organon España

Las señales que no hay que normalizar

La artrosis puede evolucionar hasta veinte años sin síntomas evidentes antes del diagnóstico. Cuando el dolor aparece con claridad, muchas mujeres ya presentan daño estructural considerable. "Las primeras señales suelen ser graduales y poco específicas", explica la doctora: "el dolor que se repite en la misma articulación, la rigidez después de estar un tiempo sin moverse, la hinchazón o una pérdida progresiva de movilidad".

Hay un patrón reconocible para distinguir la artrosis de una molestia puntual. La rigidez propia de la artrosis "dura poco, unos 30 minutos, se nota solo en la articulación afectada y aparece cuando llevas un rato sin moverte, al levantarte después de estar sentada un buen rato". El dolor "aparece al usar esa articulación y suele desaparecer con el reposo, aunque en fases más avanzadas puede aparecer también en reposo". Frente a esto, la sobrecarga puntual duele durante el propio esfuerzo o al día siguiente, se localiza en los músculos más que dentro de la articulación, y desaparece por sí sola en unos días.

El problema es que muchas mujeres retrasan la consulta atribuyendo las molestias a la edad. "Algunas personas interpretan el dolor como parte normal del envejecimiento, desconocen los factores de riesgo o creen que el médico poco puede hacer por una artrosis", advierte Canela. "Ese tiempo reduce las oportunidades de actuar con medidas no quirúrgicas desde las primeras fases."

Tia Dura_Maria

No convivir con el dolor

No hace falta esperar a que el dolor sea intenso. Conviene consultar cuando se repite, persiste o empieza a limitar actividades habituales, sobre todo si aparece acompañado de rigidez, inflamación o pérdida de movilidad.

Ese es precisamente el objetivo de "Tía Dura", la campaña que Organon España presentó el pasado julio para visibilizar el impacto de la artrosis en mujeres en edad laboral activa y promover un diagnóstico más temprano. "Con esta campaña buscamos romper el silencio que rodea la artrosis en las mujeres en edad laboral activa. A menudo, ellas enfrentan esta enfermedad a costa de su calidad de vida y productividad", explica la doctora Canela. "Si conseguimos que más mujeres lleguen antes al diagnóstico, tendrán una mejor gestión de su patología y podrán seguir desarrollando su vida profesional y personal sin limitaciones."

Para las mujeres que llevan meses aguantando molestias sin acudir al médico, el mensaje es directo y con carga de esperanza real: "Que no se acostumbren al dolor ni piensen que tienen que convivir con él. La artrosis se puede tratar, y existen medidas que ayudan a controlar los síntomas, mantener la movilidad y conservar la calidad de vida. Cuando las molestias empiezan a repetirse, merece la pena consultarlas y no esperar a que condicionen el día a día."