Stallone confiesa a los 80 años que no descubrió el amor verdadero hasta cumplir 70: "Nunca se es demasiado viejo para amar"

El actor culpa a una infancia complicada en la que su madre le llegó a decir que había nacido "porque no funcionó la percha con la que quiso abortar"
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Ha protagonizado tres de las sagas cinematográficas más taquilleras de la historia de Hollywood, ha entrenado durante seis décadas hasta llegar al límite fisiológico de la resistencia humana y ha coleccionado todo tipo de premios, arte y propiedades. Sin embargo, Sylvester Stallone acaba de reconocer a los 80 años, en las páginas de sus nuevas memorias The Steps, que hasta los 70 no supo lo que era el amor verdadero.
La confesión resulta, como mínimo, chocante cuando se escucha de boca del intérprete de Rocky Balboa y John Rambo, pero al mismo tiempo también resulta reveladora. "Mis padres nunca fueron cariñosos. Si te privan emocionalmente de joven, te haces fuerte en el mal sentido. Literalmente no descubrí el amor verdadero hasta los 70 años", ha admitido en una entrevista con Fox News.
Una infancia sin afecto
El testimonio de Stallone sobre su niñez explica en gran medida sus dificultades posteriores para construir vínculos afectivos sanos. Sus padres, Frank Stallone Sr. y Jackie Stallone, se divorciaron cuando él era muy pequeño. Él y su hermano Frank Jr. crecieron en pensiones al cuidado de desconocidos, con visitas de sus padres reducidas a una vez al mes.

Los periodos que pasó con su padre en Maryland los recuerda dominados por la inestabilidad y las palizas. Su madre, Jackie, llegó a decirle en voz alta que había nacido "porque no funcionó la percha con la que quiso abortar". Un breve ingreso en un pabellón psiquiátrico durante la adolescencia, donde también sufrió agresiones físicas, completa el cuadro. "No incluí muchas cosas en el libro porque no quería que me compadecieran, pero era una locura", ha reconocido.
Tres matrimonios, un solo amor
El paisaje sentimental posterior del actor se compone de tres capítulos. El primero, su matrimonio con Sasha Czack (1974-1985), con quien tuvo a Sage, fallecido en 2012 a los 36 años, y a Seargeoh. El segundo, el brevísimo enlace con la actriz danesa Brigitte Nielsen (1985-1987), coincidente con el pico de fama de ambos, que se disolvió entre escándalos y titulares. El tercero, Jennifer Flavin, una mujer veintidós años más joven, a quien Stallone conoció en 1988 en un restaurante de Beverly Hills cuando ella era modelo. La relación no arrancó bien, y durante los primeros seis años estuvieron juntos y separados, con Stallone rompiendo por FedEx en un episodio que la prensa rosa del momento convirtió en escándalo. Se reconciliaron en 1995 y se casaron el 17 de mayo de 1997. Tienen tres hijas: Sophia Rose (30), Sistine Rose (28) y Scarlet Rose (24).
En agosto de 2022, treinta años después de conocerse, Flavin presentó demanda de divorcio en un juzgado de Florida. La sacudida le llegó a Stallone sin previo aviso, aunque bien es cierto que las tensiones internas del matrimonio ya llevaban tiempo acumulándose. Un mes más tarde, el 23 de septiembre, anunciaron la reconciliación. El actor ha reconocido después que aquella amenaza real de perder a Flavin fue el detonante emocional que le permitió reconocer por fin lo que tenía delante.
En una entrevista reciente lo verbalizó afirmando que "Nunca seré tan bueno como ella. Es simplemente magnífica, me ha mantenido vivo. Y me llevó tanto tiempo darme la vuelta y decir: 'Oh, tienes el mejor regalo del mundo aquí y estás mirando fuera, tonto'."

El amor tardío como categoría
El caso de Stallone se inscribe en un patrón cada vez más común en Hollywood, con hombres y mujeres que llegan al amor duradero después de los sesenta, tras dos o tres matrimonios fallidos, y que reconocen en público que el vínculo definitivo se les hizo esquivo durante buena parte de la vida activa. Harrison Ford, 84 años, encontró la estabilidad en 2010 con Calista Flockhart, con quien mantiene su tercer matrimonio tras dos divorcios previos. Anthony Hopkins, 88 años, se casó en 2003 con Stella Arroyave y describe con frecuencia esa unión como el primer vínculo pleno de su vida adulta. Warren Beatty, 89 años, considerado durante décadas uno de los mayores seductores de Hollywood, no se casó hasta los 55 con Annette Bening, con quien se lleva tres décadas.
El elemento común de estos casos no es sólo la edad. Es la coincidencia entre la madurez emocional adquirida con los años y una capacidad tardía para reconocer y aceptar el afecto genuino sin la exigencia de la conquista o del control. Stallone lo formula en The Steps con una fórmula que dará titulares: "Construí un castillo con miles de piedras hechas de arrepentimientos. Llevo tiempo prestado y lo estoy compensando lo mejor que puedo. Nunca se es demasiado viejo para amar."

