Duelo

Rosa Montero, sobre el duelo por la muerte de tu compañero de vida: “Acordarte te gusta, no te duele”

Rosa Montero presenta su último libro
Rosa Montero. Telecinco.es
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Hay frases que solo pueden pronunciarse cuando ha pasado mucho tiempo. “Yo sigo recordando a Pablo todos los días de mi vida”, dice Rosa Montero, “lo que pasa es que ya lo recuerdas pues sin dolores, como una sombra que te acompaña, una estupenda sombra cariñosa que te acompaña”. La escritora habla de Pablo Lizcano, el periodista con el que compartió más de dos décadas y que murió en Madrid el 3 de mayo de 2009, a los 58 años, a causa de un cáncer. Diecisiete años después, la autora madrileña ofrece una de las descripciones más serenas del duelo que se pueden escuchar, hablando de ello no como algo que se supere, sino como algo con lo que se aprende a convivir.

Pablo Lizcano fue periodista y presentador, rostro de Autorretrato, un programa de entrevistas en profundidad que TVE emitió en 1984, y de Fin de siglo, el espacio de entrevistas y actuaciones musicales de La 2 entre 1985 y 1987. Después presentó Butaca de patio en Telemadrid y dirigió el Telemaratón de Antena 3 en 1993. Con Rosa Montero vivió veintiún años. “Los noventa fueron Pablo, qué maravilla”, recordaba ella en 2020. “Estuve viviendo con Pablo veintiún años y eso fue increíble para mí, porque yo era muy apasionada”.

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“Los duelos son muy largos”

Recientemente Montero se ha atrevido a poner plazos a una experiencia que a menudo parece no tenerlos. “Los duelos son muy largos. La parte más estrecha del duelo son dos años o así, y después vuelves a... te reinventas. Te reinventas, creas otra vida”. La clave, explica, está en que la relación con quien se fue cambia de naturaleza: “Siempre echas de menos a la gente que quieres, pero no solamente eso, sino que además ya no es que los eches de menos, es que convives con ellos”. 

Durante los primeros años, insiste, “todo es dolor”, pero luego “acordarte de ellos es algo que te gusta, ¿sabes? No que te duele, sino que te gusta”. Para ella, la propia vida empuja en esa dirección. “La vida es terrible, pero también ubérrima”, dice, utilizando un adjetivo poco habitual que significa fértil, abundante. “Te ayuda realmente a pasar los duelos”.

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Del “nunca vuelves a ser quien eras” al “te reinventas”

Sus palabras de hoy contrastan con las que pronunciaba hace trece años, cuando la herida estaba más reciente. “Creo que uno no se recupera jamás de un duelo. Cuando se te muere alguien esencial, nunca vuelves a ser quien eras”, decía en 2013. En 2020 matizaba esa idea sin renunciar a ella: “Hay muerte que se lleva un pedazo de tu vida y no lo vas a recuperar jamás”, aunque añadía que “sí puedes reinventarte, lo hacemos todos”. Y resumía su experiencia diciendo: “Los seres humanos tenemos una capacidad increíble para volver a empezar”.

La pérdida de Pablo fue, en sus palabras, “un volver a empezar muy potente”. Y dejó también una enseñanza que puede servir a quien atraviese una situación similar: “Cuando alguien cercano muere, siempre te sientes culpable de algo”. Además, para ofrecer más luz sobre el tema, llegó a una conclusión liberadora sobre cómo vivir el duelo: “No hay que hacerlo bien o mal, sino hacerlo”.

El libro que nació de un prólogo

De aquel dolor surgió en 2013 La ridícula idea de no volver a verte. El libro empezó como un encargo, un prólogo para el diario que Marie Curie escribió tras la muerte de su marido, Pierre. Pero al ponerse a escribir, contaba la autora, “inmediatamente me estalló en la cabeza no el duelo de Curie, sino su propia vida”. El resultado mezcla la biografía de la científica con los recuerdos de la propia Montero, fotografías y reflexiones sobre cómo se supera una pérdida.

Para la escritora, que siempre había sido reservada sobre su vida privada, no fue fácil. “Nunca me había propuesto hacer un libro sobre la muerte de mi pareja. Soy muy pudorosa”, confesaba. Sin embargo, rechazaba que fuera un libro triste: “No es un libro sobre el duelo, o no sólo. Creo que es un libro que celebra la vida, luminoso”. Lo definía como “un libro sobre la vida y sobre la posibilidad de aprender a vivir mejor, más plenamente y, sobre todo, más serenamente”.

Imagen de archivo de la escritora Rosa Montero.

La pérdida como parte de la vida

En aquella época, Montero hizo una confesión que ayuda a entender por qué el duelo ocupa un lugar tan central en su obra: “Como no he tenido hijos, lo más importante que me ha sucedido en la vida son mis muertos”. Y explicaba el sentido que le encuentra a su oficio: “El sentido último de la escritura es intentar encontrar un sentido al mal y al dolor”. Pero, como ella misma advertía en 2020, querer a alguien implica asumir el riesgo de perderlo: “Amar a alguien te hace más vulnerable, pero es que no hay opción”.

Diecisiete años después de la muerte de Pablo, ese riesgo ha dado paso a otra cosa: la compañía de alguien que ya no está, pero que sigue ahí, como una sombra que ya no duele.