Bran, el primer perro que 'habla' español, acumula dos millones de seguidores en TikTok

  • Su dueña, Nuria, nos cuenta la historia de Bran, un perro que fue abandonado dos veces por su gran nerviosismo y que hoy es una celebridad de TikTok

  • Bran 'habla' español a través de botones regrabables que tienen comandos específicos como “calle”, “comer”, “agua” o “pelota”

  • Nuria nos cuenta los secretos para enseñar a 'hablar' a nuestras mascotas: “Lo primero que hay que hacer es enseñarles la acción de pulsar”

Bran no ha tenido una vida sencilla. Durante gran parte de sus primeros años de vida, este perro que hoy es una celebridad estuvo encerrado en una perrera. Parecía que las cosas empezaban a ir bien cuando fue adoptado, pero nuevamente fue abandonado y acabó en un refugio. Según sus actuales dueños, quizás ese abandono se debió a su nerviosismo, a sus ganas de vivir y sus ganas de jugar. Sus fugaces dueños no fueron capaces de ver las habilidades del animal; Bran no era un peluche de decoración para el sofá, Bran tenía ilusión y curiosidad por disfrutar y aprender. Su actual dueña se acercó al refugio y conoció la historia del animal, que hoy es su ilusión, su mejor amigo y sobre todo su compañero.

Ya con el animal en casa, Nuria, una amante de los perros residente en Abadiño, Vizcaya, descubrió a través de las redes sociales el perfil de Christina Hunger, una pedagoga del lenguaje que empezó a utilizar la técnica del habla con botones en niños. Con el paso del tiempo, Hunger trató de usar el mismo método pero con los perros. Funcionó, y Nuria -fiel seguidora de Hunger- empezó a probar los trucos con su nuevo compañero Bran. 

Gracias a ello, hoy Bran es el primer perro parlante en español y una verdadera estrella de TikTok. El animal acumula más de dos millones de seguidores que disfrutan los vídeos en los que el perro se comunica con sus dueños. De hecho, Nuria admite que “hasta le reconocen por la calle” y le piden fotografías bajo el apodo “Bran Parlante”. Y no es para menos, sus vídeos sorprenden por la claridad con la que el animal se comunica.

Funcionamiento y utilidad

El funcionamiento es sencillo. Nuria graba su voz en unos botones especiales con palabras clave como “calle”, “comer”, “agua”, “pelota” y otro tipo de comandos que Bran reconoce. El animal tiene un panel con hasta quince botones, cada uno con una palabra, que pulsa en función de lo que quiere hacer. Por ejemplo, si Bran tiene ganas de ir a la calle pulsará el botón “calle”. Si por el contrario tiene sed, pedirá “agua”. Así con multitud de botones repartidos en distintas secciones -objetos, lugares, sujetos y acciones- que facilitan la comunicación entre el animal y los dueños.

“Esto nos sirve para dar un paso más en la comunicación con nuestras mascotas”, asegura Nuria. Según ella, las primeras nociones que debe recibir el animal si quiere aprender a hablar por botones deben ser conceptos básicos que se entiendan incluso por el comportamiento físico del animal, como por ejemplo “calle”. A partir de ahí se irá avanzando en ciertos conceptos más difíciles de comunicar con el físico, como el nombre de un miembro de la familia o el deseo de acudir a cierto lugar específico como un río. 

¿Cómo lo hago con mi mascota?

Lo que Nuria tiene claro es que “la capacidad para el aprendizaje depende de la mascota” por lo que algunas estarán predispuestas a aprender más palabras que otras. Según los expertos, los perros pueden aprender hasta 150 palabras, pero los dueños de Bran no tienen pensado “ni acercarse” a esa cifra. Eso sí, Nuria admite “no tener límite” en el número de palabras que le va a enseñar a Bran, buscando siempre “aquellas palabras necesarias porque nos falle algún aspecto en la comunicación”.

Lo primero que hay que hacer con un animal al que se le quiere enseñar a ‘hablar’ es instruirle la acción de pulsar: “Igual que enseñas a tu perro a sentarse, a tumbarse o cualquier truco, tienes que enseñarle a pulsar”, comenta Nuria. Una vez el animal conoce la acción de pulsar, hay que mostrarle a identificar cada botón a través del modelaje. Por ejemplo, según Nuria “para el botón de comer se pulsaría el botón de comer y después se le daría de comer”. De tal forma que “repitiendo está acción todos los días ellos llegan a entender que ‘uy, si pulso este botón me darán de comer’, y al final es el efecto que estamos buscando”.

Durante toda la entrevista Bran ha estado tumbado encima de Nuria. Nada más terminar, el animal se ha levantado y se ha dirigido al panel de botones. Parece ser que le han entrado ganas de ir al baño, porque ha pedido salir a la “calle”. El animal nos ha hecho una fiel demostración de cómo funcionan los botones, y le acompañamos en su paseo callejero.