El Gobierno vasco reconoce "el dolor de las víctimas" tras la salida del exjefe de ETA "Txeroki": "Solo lo puede sentir quien lo vive"
El Gobierno Vasco ha reconocido que la salida de prisión del exjefe de ETA "Txeroki" provoca “mucho dolor en las víctimas”: "Solo lo puede sentir quien lo vive"
El exjefe de ETA "Txeroki" sale de la prisión de Martutene en régimen de semilibertad
El Gobierno Vasco ha reconocido que el régimen de semilibertad de que goza desde la pasada semana el exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, conocido como ‘Txeroki’, provoca “mucho dolor en las víctimas”.
A pesar de este sentimiento que comparte mucha gente, han explicado que el Ejecutivo “está siendo respetuoso con el Estado de derecho y riguroso en la aplicación y cumplimiento del ordenamiento jurídico”. La consejera de Justicia, la socialista María Jesús San José, se ha pronunciado sobre esta cuestión, pero ha querido evitar nombrar el caso de ‘Txeroki’.
“No puedo imaginar el dolor de las víctimas, ya que solo lo puede sentir quien lo vive”. “Somos conscientes que las decisiones en cumplimiento de la normativa penitenciaria causan y generan mucho dolor en las víctimas, lo que siento profundamente”, ha comenzado diciendo en su declaración a la prensa, según ha recogido en declaraciones 'El Diario Vasco'.
Su salida de la cárcel
El exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, alias 'Txeroki', salió poco antes de las 08:00 horas de la mañana de la prisión de Matutene, en San Sebastián, en régimen de semilibertad. 'Txeroki' salió de la cárcel durante el día entre semana pero tendrá que pasar la noche en el centro penitenciario, al igual que los fines de semana. El Gobierno vasco autorizó la medida a propuesta de la Junta de Tratamiento de la prisión donostiarra de Martutene, en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Supone una flexibilización en su régimen de internamiento, aunque permanece en segundo grado.
Esta fórmula contempló para que los presos avancen en su resocialización a través del trabajo o el voluntariado y, para ello, el recluso tiene que tener 'un plan de ejecución' en el que se establece lo que va a hacer mientras esté por el día fuera de prisión.