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Aimar, el joven opositor con autismo que logró un puesto en el Ayuntamiento de Vitoria podría perder su trabajo: “Vamos a seguir luchando hasta el final”

La primera OPE para personas con discapacidad intelectual del Ayuntamiento de Vitoria se celebró en mayo de 2025.. Europa Press
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Vitoria-Gasteiz“Vamos a seguir luchando hasta el final”, es la advertencia que lanza Adolfo Godoy, el letrado que representa a Aimar, el joven veinteañero vizcaíno diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y que tras la sentencia del TSJPV, que rechaza la sentencia previa que lo consideraba apto para la OPE, podría verse obligado a dejar la plaza de auxiliar de servicios. El abogado defiende que tratándose de derechos humanos como la igualdad y la inclusión, “es superimportante” hacer una interpretación amplia de la ley.

Para entender este caso hay que remontarse a mayo del año pasado cuando Aimar se presento a la primera OPE para personas con discapacidad intelectual del Ayuntamiento de Vitoria. “La OPE habla de discapacidad intelectual y Aimar tiene una discapacidad psíquica, que le impide adaptarse a un trabajo en el ámbito privado”, pero el joven opositor fue excluido. En octubre de 2025, un juzgado de Vitoria estimó que esa decisión no se ajustaba a derecho y obligó al Ayuntamiento a readmitirlo.

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Sin embargo, la guerra no había terminado y la institución municipal recurrió la sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV). “Él sacó una plaza en la OPE y nosotros ante el recurso del Ayuntamiento solicitamos la ejecución provisional y empezó en marzo a trabajar”, cuenta el letrado.

Crear la plaza número 17

Ahora su puesto está en peligro porque el TSJPV ha dado la razón al Ayuntamiento de Vitoria, su abogado advierte de que va a presentar un recurso de casación y “si nos dan la razón acudiremos al Constitucional y si hiciera falta llegaremos al mismísimo Tribunal Europeo de Derechos Humanos”.

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Aimar se presentó a los exámenes de la primera OPE para personas con discapacidad intelectual del Ayuntamiento de Vitoria y fue excluido de la lista de admitidos, porque no justificó tener reconocida una discapacidad intelectual igual o superior al 33%, como establecían las bases de la oposición. El joven aportó documentación oficial sobre su situación de discapacidad, que alcanza el 49%, pero sin concretar que la citada discapacidad fuera de tipo intelectual, como se exigía en las bases de la oposición. La justicia consideró que Función Pública no tenía razón y obligó al Consistorio a puntuarle, Aimar logró uno de los 16 puestos de auxiliar de servicios adaptados a personas con discapacidad intelectual. Ahora el fallo del TSJPV estima que la redacción de las bases de la oferta pública de empleo sí se ajustaba a derecho.

Adolfo Godoy cree que “no es la mala intención” lo que mueve al Ayuntamiento de Vitoria a seguir batallando judicialmente en este caso, sino el “desconocimiento” y la “falta de reflexión”. En este sentido Godoy insiste en que en su afán por “superproteger” a las personas con discapacidad intelectual se están olvidando de quienes padecen, como Aimar, una discapacidad psíquica que les impide presentarse a oposiciones convencionales o a desempeñar trabajos en la empresa privada, “porque entiende todo, pero no se puede adaptar a las exigencias y ritmos de un puesto en el ámbito privado”.

Para este abogado “tratándose de una OPE para fomentar la inclusión”, habiendo “dudas de derecho” y estando Aimar ya trabajando: “El Ayuntamiento en un ejercicio de inclusión debería crear una plaza más, la número 17”, para que Aimar pueda seguir y la persona que estaría a la espera de ocupar la plaza de Aimar pudiera también trabajar.