Se queda sin la Renta de Garantía de Ingresos por gastarla en restaurantes, discotecas, pedidos de comida a domicilio y en plataformas musicales

La sentencia, dictada el 21 de abril de 2026, ratifica la resolución previa de Lanbide y del Juzgado de lo Social número 9 de Bilbao.. Europa Press
  • Se le exige la devolución de los 3.524,75 euros que percibió de forma indebida de la RGI y del PCV

  • Llegó a pedir un préstamo de 9.500 euros que puso en riesgo su estabilidad financiera

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BilbaoUn bilbaíno que cobraba la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y la Prestación Complementaria de Vivienda (PCV) acaba de quedarse sin ellas, por decisión judicial. La razón es que, en lugar de destinar la ayuda, tal y como está concebida, a atender necesidades básicas, la gastó en cosas superfluas e innecesarias como pagos en bares, discotecas y restaurantes, en pedidos de comida a domicilio y en una suscripción a una plataforma de streaming de música.

El Servicio Vasco de Empleo, Lanbide, exigió a este hombre que devolviera los 3.524,75 euros percibidos de forma indebida, una decisión que fue respaldada primeramente por el Juzgado de lo Social n.º 9 de Bilbao y ahora ratificada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV).

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De esta manera se le retira la RGI y la Prestación Complementaria de Vivienda (PCV). Un castigo por gastar la ayuda en pedidos a Glovo y otras plataformas de comida a domicilio, en una entrada para la discoteca Moma, de la capital vizcaína, o en plataformas de música como Spotify. El usuario gastó más de 215 euros en menos de dos meses en pedidos a Glovo y en junio, los pedidos continuaron a través de Just Eat, con un gasto superior a 73 euros. 

Además, el perceptor contrató un préstamo de 9.500 euros en marzo de 2022 y el alto tribunal vasco considera que esa operación "agravó" su situación económica.

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Gastos superfluos

Los gastos, incompatibles con el cobro de ayudas, fueron detectados por Lanbide que decidió cortarle ambas ayudas y estimó que había cobrado indebidamente 3.524,75 euros, 199,75 euros en la RGI y 3.325 en la PCV, por lo que exigió su reintegro. El caso llegó en septiembre de 2025 y a los juzgados, que ya en dos ocasiones, han dado la razón a Lanbide y por tanto, le niegan el derecho a recuperar las ayudas a este bilbaíno. La sentencia puede ser recurrida aún ante el Tribunal Supremo.

La RGI es una prestación económica mensual para atender las necesidades básicas de las personas y familias que no disponen de recursos suficientes y que les ayuda a encontrar una salida laboral. La pueden cobrar las personas que no disponen de recursos o los que tienen son insuficientes para cubrir sus necesidades básicas, y que reúnan los requisitos generales de acceso a la prestación. Pueden ser personas sin trabajo, trabajadores con pocos recursos, pensionistas, perceptores de otro tipo de pensiones, inmigrantes sin permiso de residencia, etc. 

Por su parte la PCV es una prestación periódica, de naturaleza económica, articulada como un complemento de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y dirigida a la cobertura de los gastos de alquiler de la vivienda o del alojamiento habitual, en cualquiera de sus modalidades de arrendamiento, subarriendo, coarriendo, hospedaje y alquiler de habitaciones. La cuantía máxima de la PCV será de 250 euros mensuales.