Ana Iglesias, madre de diez hijos: “No he renunciado a nada, encontré la forma de compaginar mi trabajo con sus cuidados”

Según Ana, la clave para sacar adelante una familia de diez hijos está en la rutina, la organización y la implicación de todos
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Criar a diez hijos sin renunciar a una vida plena es posible, y así lo demuestra Ana Iglesias (Una locura de familia) quien, a través de su cuenta de TikTok (donde cuenta con casi tres millones de seguidores), desmonta uno de los grandes mitos asociados a la maternidad: el de la renuncia.
Lejos de sentir que ha tenido que dejar cosas atrás, Ana, a sus 42 años, explica cómo ha ido adaptando sus prioridades, encontrando alternativas y reinventando su día a día para seguir disfrutando de lo que le gusta, desde el ocio hasta su desarrollo profesional.
La clave, asegura, está en la organización, el trabajo en equipo con su pareja y la capacidad de relativizar los imprevistos. “Es muy importante que todos sepan lo que tienen que hacer y que colaboren en casa. Y no pasa nada si las cosas no salen perfectas”, explica en una entrevista con la web de 'Informativos Telecinco'.
A través de su libro, ‘Una locura de familia’ (La Esfera de los Libros), Ana abre las puertas de su hogar para compartir, con humor y naturalidad, la intensidad, el caos y el amor que definen una familia numerosa. Un relato honesto que muestra que, más que renunciar, se trata de aprender a vivir de otra manera.
Pregunta: Ana, ser madre de diez hijos no es algo habitual en esta sociedad en la que cada vez tenemos menos hijos. ¿Siempre quisiste ser madre de una familia tan numerosa?
Respuesta: No, en realidad siempre soñé con tener la parejita, tres me parecían muchos. Pero cuando llegó el segundo me di cuenta de que no me importaría tener un tercero… y así sucesivamente hasta el día de hoy..
P.: Durante años se ha asociado la maternidad con la renuncia. Tú afirmas que no has renunciado a nada, sino que has cambiado prioridades. ¿Cómo llegaste a esa conclusión?
R.: Simplemente la maternidad no ha mitigado mis ganas de hacer otras cosas. Me gusta ser madre, pero no considero que tenga que ser un castigo que te impida hacer aquellas otras cosas que te gustaban antes de serlo. Así que busco la manera de poder llevarlas a cabo aunque a veces implique cambiar la forma de disfrutarlas.
P.: ¿Cómo has encontrado esa manera de no tener que renunciar a lo que te gusta?
R.: Por ejemplo, antes de ser madre me encantaba ir al cine, pero ir al cine con diez niños puede suponer unos 150 euros entre entradas, palomitas y bebidas. Quizás ahora sea complicado ir a una sala de cine, pero nadie me impide disfrutar de los últimos estrenos a través de plataformas que lo hacen viable. Sobre todo, ahora que tenemos además a Daniela, nuestra hija de cuatro meses.
Hemos ido buscando alternativas más económicas, y priorizando lugares no muy concurridos, en los que el espacio no sea un problema. Si vamos a la playa buscamos una zona despejada, para no perderles de vista. Si salimos a cenar, nos decantamos por restaurantes con gran aforo y una carta no muy cara. Incluso el aparcamiento de nuestro minibús ha limitado nuestro ocio al no poder aparcar en cualquier sitio debido a sus grandes dimensiones, por ejemplo, ir al centro de Madrid es algo de lo que solemos prescindir.
P.: ¿Y cómo encuentras espacios para ti misma dentro de una rutina tan exigente?
R.: Los busco cuando ellos no están, por las mañanas o por la noche cuando se acuestan. Con ellos en casa es completamente imposible.
P.: Y a nivel profesional, ¿has tenido que adaptarte?
R.: Yo nunca he querido dejar de lado mi carrera profesional. Han sido muchos años hincando codos, y dejando de lado noches de fiesta, viajes con amigos... En ese sentido, tanto mi marido como yo estamos de acuerdo en que trabajar fuera de casa es algo que suma y no resta. Y no me parece mal que haya hombres o mujeres que prefieran quedarse en casa sin trabajar cuidando de la familia pero, en mi caso, desde el principio lo tuve claro y busqué la forma de poder compaginar mi trabajo con el cuidado de mis hijos. No te voy a negar que trabajar por cuenta ajena se hace complicado, por eso decidí emprender.
P.: Pasaste de un trabajo estable en un banco a emprender y crear contenido en redes. ¿Cómo fue ese proceso de cambio?
R.: El paso de trabajar en un banco a emprender lo marcó mi tercer embarazo, cuando vi que era necesario contar con una mayor flexibilidad laboral para atender a mis hijos. Me ilusionaba la idea de montar mi propio negocio y depender de mí misma. Cuando comencé a crecer en redes yo ya tenía un equipo en mi tienda de puericultura que me podía cubrir, al principio no me restaba mucho tiempo, pero cuando comencé a realizar campañas publicitarias y las redes se convirtieron en otro trabajo más, decidí dejar la tienda en manos de mi equipo y centrarme en crear contenido. El cambio se dio poco a poco.

P.: Criar a diez hijos implica una logística enorme. ¿Cómo te organizas en el día a día? ¿Tienes algún sistema o hábito clave que te ayude a mantener el equilibrio?
R.: La rutina. La rutina es imprescindible. Sabes que cumplirla a rajatabla es inviable, porque van surgiendo todo tipo de imprevistos, pero es muy importante que todos sepan lo que tienen que hacer en cada momento, y que colaboren en casa a través de pequeñas tareas. En casa se les explica y entienden que hay que ayudar, porque así todo es más fácil y funciona mejor.
P.: ¿Y cómo gestionas los imprevistos constantes sin sentirte desbordada?
R.: Llega un momento en que te acostumbras, y los ves como algo habitual en tu día a día. Relativizas y entiendes que no pasa nada si las cosas no salen perfectas, simplemente tratas de ser práctico y resolverlo lo más rápidamente posible. Si me veo desbordada prefiero salirme de la escena para despejarme y le pido a mi marido que tome él el control.
P.: ¿Qué papel juega la pareja o la red de apoyo en una familia tan grande?
R.: El trabajo en equipo es fundamental. Ninguno de los dos estamos pendientes de quién hace qué. Los dos participamos por igual tanto en las tareas del hogar como en la educación de nuestros hijos. Es muy importante ir de la mano y estar de acuerdo en la forma de educar a nuestros hijos. Cuando uno toma una decisión, el otro la respeta. Podemos dialogar, pero nos respetamos. Muchas parejas se separan al tener hijos por no ponerse de acuerdo en cuestiones del día a día sobre la educación de sus hijos… imagínate con diez. Por suerte creo que estamos muy alineados y no tenemos grandes conflictos a la hora de tomar decisiones o colaborar en las tareas domésticas. Creo que nos complementamos muy bien. Ni quiero ni puedo imaginar cómo sería la situación si uno de los dos se desvinculase de su papel de padre/madre.
P.: Ana, ¿qué es lo más bonito de criar a diez hijos?
R.: La conexión, el verles disfrutar juntos. Saber que les dejas un gran legado y un gran apoyo cuando tú faltes. Todo se multiplica y por supuesto el amor de una gran familia también. En este caso una nunca se siente sola.
P.: ¿En qué te ha transformado ser madre de diez hijos como persona?
R.: En nada que no haya experimentado quien haya tenido un único hijo. El centro de tu vida pasan a ser ellos, pero quizás lo que más te exige ser madre de familia numerosa es el tema de la organización. No puedo ir decidiendo todo sobre la marcha. Además de eso he ido relativizando todo mucho más, te das cuenta de que hay que restar importancia a según qué cosas. Creo que de todos ellos voy aprendiendo cosas cada día. Ellos me empujan a querer crecer a nivel personal y laborar, porque mi objetivo en la vida es darles lo mejor.
P.: Tu canal de TikTok ha crecido mucho en los últimos años. ¿Por qué decidiste compartir tu historia en redes?
R.: En realidad todo comenzó de forma casual en TikTok donde comencé a subir contenido para dar a conocer mi tienda de puericultura, después de meses cerrados durante la pandemia. Un día decidí subir un video sobre una hamaca evolutiva en la que se iban sentando todos mis hijos de menor a mayor. En los comentarios vi que a la gente le llamaba la atención que fuesen tantos hermanos y poco a poco comencé a subir contenido más orgánico sobre la forma de vida y organización de una familia numerosa.
Al cabo de unos meses fueron los seguidores quienes me pidieron abrir un canal en YouTube en el que seguir nuestro día a día más de cerca, y ya hace cinco años que subimos contenido en esta plataforma.
Después de la pandemia y el bajón que dió la tienda, la vida me daba una nueva oportunidad para seguir creciendo y no dudé en no dejarla escapar.
P.: Además, acabas de publicar un libro, ‘Una locura de familia’ (La Esfera de los Libros). ¿En qué momento sentiste que tu historia merecía ser contada también en un libro? ¿Qué te impulsó a escribirlo?
R.: Hace tiempo, cuando aún no tenía tanta presencia en redes, subía contenido a un post, en el que sin filtro y con cierto tono de humor narraba situaciones peculiares a las que me enfrentaba como madre en una familia numerosa. El blog lo compartía con otras mamis, clientas de la tienda, sin darle gran importancia. Sin embargo, a menudo recibía mensajes felicitándome por el contenido y mencionando lo entretenidos y amenos que se les hacían mis post. Según ellas, leer mis pequeños relatos era muy divertido y siempre esperaban ansiosas que subiese el siguiente.
Así que cuando comencé a crecer en redes pensé que si a la gente le gustaba mi forma de escribir sería genial escribir un libro que les pudiese interesar tanto como aquel pequeño blog, y en el que recogiese todos aquellos temas sobre los que me suelen preguntar a diario. A principios de 2024 la editorial ‘La esfera de los libros’ se puso en contacto conmigo para darme la oportunidad de hacer realidad un proyecto con el que llevaba tiempo ilusionada.
P.: ¿Y qué cuentas en esas páginas?
R.: Nunca pretendí escribir un libro de tips sobre organización o crianza, porque creo que no soy quién para decir a los demás lo que deben hacer o dejar de hacer. Soy consciente de que cada familia debe adaptarse a sus circunstancias y cada niño es un mundo. Sin embargo, creo que compartir cómo es nuestro día a día en una familia con diez hijos puede ser un relato muy divertido del que algunos padres quizás puedan sacar alguna idea que aplicar en el día a día, y otros simplemente puedan recibir como un golpe de aire fresco que les saque del estrés y las preocupaciones a las que todos nos enfrentamos a diario.
A través de estas páginas abro las puertas de mi casa al lector y le permito compartir la locura de vivir en una familia con diez niños, con momentos de risa, estrés, errores y aciertos. Me consta que está teniendo muy buena acogida y me alegro mucho de haber dado el paso.
