La Diócesis de Tui-Vigo ha iniciado un amplio estudio sociológico para conocer qué piensan hoy en día tanto los fieles practicantes como quienes han dejado de acudir a misa, los agnósticos, no creyentes o ateos. El proyecto, que se desplegará durante los próximos meses, busca identificar fortalezas, debilidades y percepciones externas sobre la Iglesia católica en un momento de declive generalizado de la práctica religiosa en España. La iniciativa incluye una batería de preguntas directas, como: "¿Por qué has dejado de participar en las acciones de la Iglesia católica?", "¿Bautizarías a tus hijos?", "¿La Iglesia ha cambiado a mejor o a peor?", "¿Los cristianos que conoces son coherentes con su fe?" o "¿Qué le pedirías a la Iglesia?". El objetivo, según la diócesis, es “escuchar a quienes no participan, nunca participaron o se han alejado, porque su visión puede ayudarnos a cumplir mejor nuestra misión evangelizadora”. El proyecto comenzó a gestarse en abril, cuando el obispo Antonio Valín Valdés convocó a la Comisión Permanente del Consejo Diocesano de Pastoral para preparar la renovación de este órgano y planificar el curso 2025-2026. La conclusión fue clara: antes de definir nuevas acciones pastorales, era necesario diagnosticar la realidad actual. Según explica José Vidal Novoa, párroco de la Colegiata y vicario de Pastoral, hace un cuarto de siglo que no se realiza un análisis de este tipo en la diócesis. La transformación social, el descenso de la práctica religiosa y el aumento del distanciamiento con las instituciones eclesiales justifican, según la diócesis, una revisión profunda. El estudio se articulará en ocho cuestionarios, disponibles tanto online como en papel. Seis son privados y dirigidos a públicos internos, como sacerdotes, agentes de pastoral o personas que ejercen servicios en la comunidad cristiana. Estos seis formularios se estructuran en dos bloques: Los dos cuestionarios restantes son públicos y anónimos, dirigidos a toda la ciudadanía, incluyendo creyentes no practicantes y personas que no se identifican con ninguna confesión. Estos formularios ya pueden consultarse a través de la web diocesana y también estarán disponibles en parroquias. El plazo para entregar los cuestionarios públicos finaliza el 28 de febrero de 2026. Se aceptarán envíos por correo electrónico, correo postal o entrega directa en parroquias. Será a partir de marzo cuando el equipo diocesano realizará el vaciado de datos, su síntesis y una interpretación global. Con los resultados, el Consejo Diocesano de Pastoral elaborará propuestas para orientar la acción pastoral de los próximos años. La intención es detectar las fortalezas y debilidades eclesiales y responder de forma realista a los retos actuales. El lanzamiento de estos cuestionarios refleja una tendencia que parece estar creciendo dentro de la Iglesia católica: integrar la opinión de quienes se encuentran fuera de sus estructuras, no sólo de quienes las sostienen. En este caso, la diócesis aspira a realizar un diagnóstico que combine datos objetivos con las percepciones subjetivas de una sociedad cada vez más plural. El estudio, el primero en décadas, aspira a convertirse en una herramienta estratégica para renovar la pastoral, ajustar las prioridades y, sobre todo, comprender por qué tanta gente ha dejado de participar en la vida religiosa.