Ocho bomberos trabajaron durante horas para conseguir sacar con vida a la pequeña perrita
La perrita, que aun no tenía nombre, fue bautizada como Arqueta
Los juegos forman parte del crecimiento de los cachorros equilibrados aunque, en muchas ocasiones, llegan a poner en peligro sus vidas al no ser conscientes de los peligros que puede haber en una casa. El último ejemplo lo tenemos en Beade, Vigo, donde una cachorra que jugaba con el resto de la camada, se coló por una conducción que sobresalía de una finca y acabó en un punto del que no pudo salir por sus propios medios por lo que la familia tuvo que movilizar a los bomberos de la ciudad.
Sacarla de allí no fue nada sencillo. El rescate se prolongó durante más de seis horas y obligó a movilizar a unos ocho efectivos que, buscando e ingeniando distintas formas de llegar hasta la perrita sin ponerla en peligro, pudieron rescatarla sana y salva y devolverla a sus dueños.
Una tubería, una arqueta y horas de trabajo
Los bomberos tuvieron que buscar una alternativa para llegar hasta la cachorra, ya que acceder directamente a la zona donde se encontraba resultaba prácticamente imposible.
Tras inspeccionar el terreno, localizaron una arqueta conectada con la tubería en la que estaba atrapada la perrita. Desde allí comenzaron a echar agua con la intención de que la corriente desplazara al animal por el interior de la conducción hasta un punto en el que pudieran alcanzarlo.
La operación se convirtió en una carrera contra reloj que se prolongó durante más de seis horas. Los efectivos tuvieron que desplazarse por distintos lugares de la finca mientras buscaban la manera de avanzar por la tubería sin poner en riesgo a la cachorra.

“Nunca se piensa en tirar la toalla”
Pese a que el operativo se alargó mucho más de lo previsto, los bomberos no contemplaron abandonar el rescate: “Nunca se piensa en tirar la toalla, solo se piensa en realizar bien el servicio”, explica uno de los compañeros de los efectivos que participaron en la intervención. El bombero reconoce que, en ocasiones, una actuación que inicialmente parece sencilla termina complicándose y prolongándose durante horas: “A veces lo que pensabas que iba a ser una hora se alarga durante seis horas”.
Finalmente, la estrategia dio resultado y los efectivos consiguieron sacar a la cachorra con vida y en buen estado. La pequeña pudo reencontrarse con sus propietarios, que la recibieron y la arropaban después del angustioso episodio.
Arqueta, el nombre que recuerda su rescate
El peculiar rescate ha dejado además un recuerdo permanente para la familia. Como homenaje al lugar desde el que los bomberos lograron intervenir, decidieron bautizar a la cachorra como Arqueta.
Un nombre que, más allá de la anécdota, recuerda las horas de incertidumbre que vivió la pequeña y el trabajo de los bomberos para conseguir que aquella tubería terminara siendo solo una aventura con final feliz.

