El conductor de autobús que abandonó a un niño de 11 años en pleno temporal en Italia: "Hablé con los padres y nos dimos la mano"

Una imagen del temporal en Italia. Archivo
Compartir

Riccardo tiene solo 11 años y le costará volver a coger un autobús. La noticia de que fue obligado por un conductor bajar del autobús en Italia porque no tenía el "billete olímpico" y se vio obligado a caminar 6 kilómetros a oscuras, bajo la nieve a 3 grados bajo cero ha causado conmoción en Italia. Ahora, el conductor y su familia se han visto las caras, según ha desvelado '1MattinaNews'.

La historia que pudo acabar en una tragedia -el pequeño llegó a su casa con hipotermia y fiebre tras una caminata de más de dos horas- acabó con final de reconciliación y perdón. En una reunión a puerta cerrada entre el conductor Salvatore Russotto -que ha sido suspendido a la espera de investigar los hechos- y los padres del niño ha reconocido a Rai Uno que "pude estrecharles la mano y nos tranquilizamos mutuamente". 

PUEDE INTERESARTE

Los padres del pequeño aceptaron las disculpas del conductor

La madre y el padre del niño aceptaron con gusto la disculpa : "Mi hijo lo ha superado, está encantado". La familia ha manifestado que quiere evitar el escrutinio mediático. "Como familia, para nosotros, el asunto está zanjado ", explicaron los padres del niño. 

Los hechos ocurrieron el pasado martes 27 de enero, cuando el adolescente viajaba en un autobús de la compañía Dolomiti Bus y el conductor le obligó a bajarse porque no había pagado el suplemento de 10 euros impuesto en la zona debido a los Juegos Olímpicos de Invierno. Estaba angustiado, llorando, con los labios morados y con hipotermia. Me contó entre lágrimas lo sucedido. “El conductor me pidió un billete especial, no lo llevaba y me hizo bajar del autobús”.

PUEDE INTERESARTE

La madre contó al citado medio que, cuando llegó a casa, “sufría hipotermia y tenía una temperatura corporal de 35ºC”. Se le habían mojado los pantalones y llevaba dos mochilas al hombro por el camino: una con los libros del colegio y la otra con material de gimnasia. El chaval no llevaba móvil porque en su colegio no está permitido, por lo que no pudo llamar a sus padres. 

El pequeño tendrá un papel simbólico en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de invierno

La empresa, Dolomiti Bus, señalaba en un comunicado que está colaborando con la familia y que la investigación interna se está realizando “con la máxima atención a la protección del menor”. También aseguran que la normativa interna de la compañía prohíbe a los conductores aceptar pagos en efectivo, algo que precisamente complicó la situación del menor.

A la espera de las investigaciones parece que la relación entre el conductor y la familia del pequeño se ha reconducido mientras la Fundación Milano Cortina 2026 contactó con la familia y ofreció al pequeño un papel simbólico como figurante en la ceremonia inaugural del 6 de febrero. La organización no ha detallado la naturaleza exacta de su participación, pero la familia lo ha recibido como un gesto reparador. Su madre declaró a la RAI que era “el regalo más hermoso que podían haberle hecho”.