La pareja que dio a luz a un bebé que no era suyo por un error en FIV llega a un acuerdo con los padres biológicos: "Formarán parte de su vida"

Tiffany y Steven con su hija Shea. 'GoFundMe'
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Lo que parecía la mejor noticia de sus vidas, terminó siendo un antes y un después que ha generado una polémica que todavía no han conseguido resolver Tiffany Score y Steven Mills. Acudieron a una clínica para realizar la fecundación in vitro y, tras nueve meses de ilusión y entusiasmo, cuando nació la bebé se quedaron sorprendidos al saber que era una niña negra, cuando los dos son blancos.

Y aunque de primeras ellos pudieron entender que la niña no era suya, lo comprobaron haciéndose una prueba de genética, y efectivamente: a Tiffany le implantaron un embrión que no era suyo. Hace meses que escribieron en redes sociales que, aunque estaban contentos con la llegada de la pequeña Shea, querían encontrar a sus padres biológicos.

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En declaraciones para el medio ‘People’, han confesado que pudieron encontrar a los padres biológicos de Shea y que han llegado a un acuerdo para mantener la custodia de la pequeña, pero que la pareja podría tener relación con la pequeña y contarles quiénes eran cuando fuese más mayor. Mientras tanto, Tiffany y Steven siguen luchando contra la clínica para tratar de comprobar cómo se pudo producir este error tan grave y buscan responsabilidades y consecuencias judiciales.

El miedo de perder a Shea y la lucha contra la clínica

La hermana de ‘Tiff’ ha creado un ‘GoFunMe’ con el objetivo de recaudar fondos y poder encontrar a los verdaderos padres de la pequeña explicando que, a pesar de que están muy contentos con la bebé, ha sido “un trauma emocional al crear un imposible escenario imposible de comprender, generando muchas preguntas como ‘quiénes y dónde están los padres biológicos del bebé’, ‘dónde está el embrión de Tiffany y Steve’, ‘fue trasplantado a otra persona’, ‘tienen algún hijo en alguna parte del mundo’”.

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A pesar de este duelo del que habla la hermana, el matrimonio ha cuidado con mucho cariño a “Shea, que está sana y es absolutamente querida por muchos: padres, abuelos, primos, tíos. Dicho esto, toda la familia vive con el miedo constante de que Shea pueda ser arrebatada en cualquier momento. Además de cuidar de su bebé y navegar esta compleja y devastadora pesadilla, Tiff y Steve siguen trabajando en sus respectivos empleos. Tiff no tiene permiso remunerado como autónomo, y esta situación ha limitado su capacidad para trabajar en una capacidad razonable.”.