La Habana, una ciudad que conquista todos los sentidos

No hacen falta pasarelas de moda en Cuba. Basta con darse un paseo por La Habana Vieja para percibir que en esta ciudad el arte del posado y la sensualidad es universal. Pero lo mejor llega al caer la tarde sobre el Malecón. El largo paseo se llena entonces de trovadores y parejas de enamorados que inician su coreografía del cortejo, algo en lo que Cuba es premio Nobel. Pero también es un lugar para relajarse, leyendo, bailando y pescando entre amigos. Porque si hay un sitio que parezca congelado en el tiempo ese es el Malecón y los cubanos quieren que siga siendo así. Y cuando cae la noche La Habana ya piensa en otra cosa. Es el momento del amor.