Cantabria

La pasarela de la playa de El Bocal de Santander que se derrumbó fatalmente al paso de siete estudiantes llevaba sin mantenimiento desde 2017

La pasarela que cedió en Santander y causó cinco muertos llevaba sin mantenimiento desde 2017
Las últimas novedades de la investigación del accidente mortal ocurrido en Santander tras el derrumbe de una pasarela en la playa de El Bocal. Foto: EFE / Vídeo: Informativos Telecinco
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La tragedia ocurrida junta la playa de El Bocal en Santander tras el derrumbe de una pasarela al paso de un grupo de siete estudiantes de entre 19 y 22 años continúa bajo investigación. Cinco jóvenes murieron en el aciago accidente, mientras prosigue la búsqueda de una desaparecida, natural de Guadalajara. Solo hay oficialmente una superviviente, una joven de Elvillar (Álava) de 19 años que salvó la vida agarrada a una grieta y que fue rescatada y trasladada al hospital con signos de hipotermia.

Tras el suceso, que mantiene a Santander bajo el luto, todas las hipótesis del accidente miran hacia la infraestructura, que se hundió y cedió provocando el mortal balance después de que los estudiantes, alumnos del Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) La Granja ubicado en Heras, en Medio Cudeyo, cayesen a una zona de agua y rocas en un día en que el mar Cantábrico estaba además embravecido.

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Vecinos habían alertado del mal estado en que estaba la pasarela de la tragedia de Santander

Según se ha conocido, los vecinos ya habían alertado previamente del mal estado de la pasarela en la que se produjo el dramático suceso. De hecho, al parecer, llevaría desde 2017 sin mantenimiento; circunstancia fatal que ahora, cuando ya ha sucedido la tragedia, está en el foco de la investigación.

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En esa línea, incluso, el Ayuntamiento de Santander ha pedido un informe a la Policía Local al respecto de una llamada al servicio de emergencias 112 justo un día antes del fatal accidente en la que se alertaba, precisamente, del mal estado de la pasarela que el martes colapsaba con los siete estudiantes sobre ella.

Dicho informe, según fuentes del consistorio, se pondrá a disposición de las diligencias que la Policía Nacional está practicando respecto al accidente, que se encuentra judicializado. Sobre ello, y por esta razón, el 112 emitió un mensaje en el que indicó que todas las cuestiones y circunstancias relativas al colapso de la pasarela "están judicializadas y no pueden relevarse determinados detalles hasta que la investigación judicial finalice".

¿Por qué no se cerró la pasarela tras los avisos sobre su mal estado?

Ante todas esas preguntas, en medio del dolor y también de la indignación, hoy la pregunta que muchos se hacen también es por qué, si se produjeron esos avisos y esas alertas sobre el mal estado de la estructura que “unía dos pequeños acantilados”, –según expresaba la alcaldesa de Santander, Gema Igual, al dar cuenta de la tragedia lamentando lo sucedido–, no se había clausurado y no se habían desarrollado acciones preventivas sobre la misma.

La zona era frecuentada habitualmente por paseantes y ese paso, concretamente, pertenece a una senda costera que une el Faro de Cabo Mayor de Santander con la ermita de la Virgen del mar.

“Tengo colegas que pasan en bicicleta todos los días por allí y ya se estaban quejando de ello. Estaba como estaba”, cuenta un ciclista ante nuestras cámaras, confirmando que “un señor que pasaba todos los días paseando (por la zona) el día anterior avisó justo al 112”.

Tras el accidente, se han precintado otras pasarelas de la misma senda costera, las cuales salvan también acantilados de varios metros y están expuestas al salitre. Una caída, como en el caso ocurrido, puede ser mortal.

Todas ellas son parte de un proyecto que arrancó en 2014, pero que se frenó por la oposición vecinal, que cargaban contra lo inadecuado de la intervención tanto por motivos medioambientales como por seguridad.

El Gobierno de Cantabria, Ministerio de Medio Ambiente y Ayuntamiento de Santander aportarán su documentación al juzgado.

“No vamos a achacar responsabilidades porque no es el momento”, ha señalado la alcaldesa de Santander, y será el juez quien lo dirima.

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El Ayuntamiento de Santander dice que no le corresponde el mantenimiento de la senda costera

Al respecto, la concejala de Medio Ambiente de Santander, Margarita Rojo, ha afirmado que el mantenimiento de la senda costera "no corresponde" al Ayuntamiento, dado que "las obras del proyecto que se comenzó a ejecutar en esa zona por parte del Ministerio de Transición Ecológica, y que posteriormente se paralizó, no están finalizadas".

"Es el propio Ministerio el que reconoce que las obras no están acabadas cuando redacta un nuevo proyecto", tras la paralización de los trabajos, bajo la denominación 'Finalización de la Senda Peatonal desde el Faro de Cabo Mayor hasta la Virgen del Mar', según ha precisado.

En un comunicado tras el accidente, ha detallado que en el propio proyecto de finalización, de agosto de 2016, se recoge que el objeto del proyecto es "la definición y valoración de las obras necesarias para la finalización de las paralizadas".

Además, y en ese sentido, Margarita Rojo ha afirmado que el compromiso de mantenimiento de la senda costera por parte del Consistorio "queda explícitamente referido al momento en que las obras estén finalizadas y recibidas por el propio Ayuntamiento".

A ese respecto, ha señalado que se recoge tanto en el acuerdo adoptado por la Junta de Gobierno Local el 12 de abril de 2004 que se refiere a la –en aquel momento– futura ejecución del proyecto de la senda costera como en el aprobado el 4 de mayo de 2017, en respuesta a la solicitud de la Demarcación de Costas para que ratificara si se mantenía, para la ejecución del proyecto de finalización, el compromiso municipal de que "una vez finalizadas las obras, se hará cargo de la conservación y mantenimiento de las obras de la senda peatonal ejecutada".

En esa línea, la concejala ha remarcado que, en los dos casos: respecto del proyecto iniciado y paralizado –y, por tanto, no acabado–, y respecto del proyecto de finalización, que ni siquiera llegó a iniciarse, "el acuerdo adoptado por el Ayuntamiento con la Demarcación de Costas "está supeditado a que se finalicen las obras y eso no se ha producido". "Dado que no están acabadas, al Ayuntamiento no le corresponde su mantenimiento", ha insistido.

"El proyecto lo redacta Costas, lo ejecuta Costas, lo paraliza Costas, lo rehace Costas de nuevo y ahí se para el proceso y las obras quedan inacabadas, por lo que ese compromiso del Ayuntamiento de mantenimiento sigue a la espera de que finalicen", ha apostillado.

De igual modo, la concejala hizo hincapié en que, entre la documentación que se ha podido consultar, no consta ningún documento remitido por la Demarcación de Costas para la recepción o aceptación de los trabajos realizados, con el fin de que el Ayuntamiento se comprometiera a mantener lo existente".

Así, ha indicado que este hecho administrativo debería haberse realizado porque si no, "el Ayuntamiento no puede conocer administrativamente qué y en qué condiciones debe llevar a cabo el mantenimiento".

"Todo ello, sin perjuicio de que la policía científica y los informes periciales determinen que pudieron existir defectos en el diseño o la ejecución de la obra, cuestiones que tampoco serían responsabilidad del Ayuntamiento", ha concluido.