Emergencia en un condado chino tras infectarse un niño de peste bubónica

El pequeño, de tres años, presentaba síntomas leves y se encontraba estable después de recibir tratamiento
Las autoridades de un condado del suroeste de China registraron un nuevo caso de peste bubónica durante este fin de semana, lo que llevó a que los mandos locales activaran una respuesta de emergencia para evitar que la enfermedad se propague. El afectado es un niño de tres años de una aldea remota en Menghai, en la provincia de Yunnan.
Los funcionarios no especificaron cómo se había infectado el niño, pero dijeron que se había producido una plaga de ratas en el condado el 21 de septiembre después de que tres de estos roedores fueron encontrados muertos por razones desconocidas.
El comunicado de las autoridades locales señalaba que el joven paciente tenía síntomas leves y estaba estable después del tratamiento. Funcionarios nacionales y provinciales habían llegado a Menghai como parte de la respuesta de emergencia del Gobierno por la plaga mientras equipos de trabajadores médicos realizaban inspecciones, imponían cuarentenas y examinaban a los pacientes sospechosos de fiebre.
La región de Mongolia Interior de China informó de dos muertes causadas por la plaga en agosto, lo que provocó que las autoridades impusieran cierres parciales y pusieran en cuarentena a los residentes. China también enfrenta la amenaza de que la enfermedad se propague desde su vecina Mongolia, que ha declarado que al menos 17 de las 21 provincias del país corren el riesgo de contraer la peste bubónica.
La peste bubónica, conocida como la 'peste negra' en la Edad Media, es una de las enfermedades más devastadoras de la historia, ya que mató a alrededor de 100 millones de personas en el siglo XIV. Se trata de una de las cuatro formas de la enfermedad. La peste entérica, también conocida como peste faríngea, ataca el sistema digestivo de una persona y puede surgir como resultado de la exposición a aerosoles infecciosos o por la ingestión de carne infectada. Las otras formas de la enfermedad son la peste neumónica, una infección pulmonar grave, y la peste septicémica, que afecta los sistemas sanguíneos de una persona.
China ha erradicado en gran medida la plaga, pero todavía se informan casos ocasionales. El último brote importante conocido de la enfermedad fue en 2009, cuando varias personas murieron en la ciudad de Ziketan, en la provincia de Qinghai, en la meseta tibetana.
Sin embargo, los expertos en salud británicos han dicho que no hay evidencia que demuestre que la peste bubónica pueda transmitirse de una persona a otra, por lo que es poco probable que desencadene otra crisis de salud.
