La nueva vida de Valeria Arango tras su accidente en Australia: será repatriada a Bilbao, buscarán tratamiento en Barcelona y adaptarán su casa

Valeria Arango llega el lunes al Hospital Universitario de Cruces desde Australia tras más de dos meses hospitalizada en Perth
Valeria, la joven que estuvo en coma en Australia, será repatriada con los gastos cubiertos: ya habla de forma consciente
Valeria Aragon Trujillo será repatriada a Bilbao el próximo lunes 21 de septiembre, después de más de dos meses hospitalizada en Australia tras sufrir un grave accidente de tráfico cerca de Perth. La joven biotecnóloga española, de 22 años, regresará al Hospital Universitario de Cruces, su centro de referencia, después de que el sistema Catastrophic Injuries Support Scheme (CIS) haya autorizado finalmente el traslado y asumido los gastos derivados de su atención.
"Al principio estaba todo muy negro, pero todo ha ido mejorando", explica a la web de 'Informativos Telecinco' Sandra, la madre de Valeria, que permanece junto a su hija desde que sufrió el accidente el pasado 14 de julio. La familia afronta ahora una nueva etapa en España, donde la joven tendrá que continuar con un proceso de rehabilitación que previsiblemente será largo y requerirá terapias especializadas.
La recuperación de Valeria ha avanzado más rápido de lo que inicialmente esperaban los médicos. Tras permanecer en coma y pasar varias semanas en la UCI, lleva alrededor de dos semanas consciente y comienza a comunicarse con palabras sueltas y respuestas sencillas. "Estamos muy felices porque salió del coma y va mejorando", cuenta Sandra, que reconoce, sin embargo, que todavía queda un largo camino por delante.
El CIS de Australia acepta finalmente la repatriación de Valeria a España
La vuelta a España no estaba garantizada inicialmente. Según explica Sandra, el CIS había aprobado los gastos hospitalarios y hasta dos años de terapia, pero con la condición de que Valeria permaneciera en Australia durante ese periodo. La situación suponía una dificultad añadida para la familia, ya que sus padres no podían garantizar que todos pudieran mantener durante dos años la documentación necesaria para permanecer en el país.
"El CIS ahora ha aprobado la repatriación, pero al principio solo aprobaba los gastos del hospital y dos años de terapia si se quedaba en Australia. Para eso tendríamos que tener todos visado de dos años, lo cual es muy complicado", relata Sandra. Ante esta situación, los médicos del hospital australiano enviaron una carta al organismo explicando que consideraban que la recuperación de Valeria sería mejor en España, cerca de su familia y amigos y en su idioma materno.
"Gracias a Dios el CIS lo aceptó y nos han aprobado la repatriación sin la condición de permanecer en Australia", explica la madre. Valeria viajará el lunes a Bilbao, mientras la familia busca ya el centro más adecuado para continuar con su rehabilitación. Han reservado una plaza en el Institut Guttmann de Barcelona y también han valorado un centro de Mondragón, en Euskadi, más próximo a su domicilio. "Esperamos que en el Hospital de Cruces nos guíen un poco", señala Sandra.
Valeria ya está consciente, pero tiene que volver a aprender a hablar, comer y caminar
El cambio respecto a las primeras semanas es importante. Sandra explica que Valeria lleva aproximadamente dos semanas consciente después de haber permanecido en coma y que ahora empieza a reconocer situaciones y responder a sus padres: "Ella ahora está consciente. Antes estaba despierta, pero no se daba cuenta de nada".
La joven todavía se comunica con mucha dificultad. "Se acuerda de cosas y te responde, pero solo dice palabras sueltas. Si le preguntas te dice 'abuela', o lo que sea, pero palabras sueltas", explica su madre. Cuando Valeria recuperó la consciencia, además, estaba desorientada. Sus padres tuvieron que explicarle qué le había ocurrido. "Le tuvimos que explicar dónde estaba. Se lo tuvimos que decir, que tuvo un accidente y que estuvo dormida mucho tiempo, que estuvo en coma", relata Sandra. La familia ha aprendido a interpretar sus gestos: "Ella pone cara de llorar, pero no tiene lágrimas. Nos han dicho que es por un tema de su cerebro. Lo que sí vemos es que puede expresar dolor".
En el plano físico, Valeria también ha dado pasos importantes, aunque todavía necesita ayuda para las tareas básicas. "Lleva dos semanas que se da la vuelta en la cama por sí sola. Hasta ahora la teníamos que mover", relata Sandra. La joven continúa con una sonda porque todavía no puede ingerir alimentos por sí misma y necesita rehabilitación para volver a hablar, comer y caminar. "En la silla de ruedas sí la podemos mover, pero caminar nada", añade su madre. Los avances son notables. Sin embargo, los médicos han advertido a la familia de que, debido al daño cerebral severo, se desconoce hasta qué punto podrá mejorar.
Una familia lejos de casa y pendiente de una rehabilitación que será larga
La situación de los padres también ha cambiado durante estos más de dos meses en Australia. Sandra y Jon tuvieron que buscar alojamiento al no conocer a nadie en Perth. Una familia colombiana a la que conocieron en una iglesia les ofreció una vivienda y desde entonces han permanecido allí. "Seguimos en las mismas casas, con la gente que conocimos hace unos meses", explica la madre.
El regreso a España permitirá a la familia afrontar la siguiente fase cerca de su entorno. Sandra ya sabe que el cuidado de su hija requerirá una dedicación constante y que tendrá que reorganizar por completo su vida para acompañarla durante la rehabilitación. En este escenario tan complicado han sido claves las campañas de recaudación de fondos que pusieron en marcha desde el entorno de la joven. Se recaudaron alrededor de 240.000 euros antes de cerrar las donaciones: "Todas las terapias y viajes que tengamos que hacer, así como los cambios en nuestra casa para que ella pueda estar cómoda, lo haremos con ese dinero. Yo no podré trabajar para poder cuidarla las 24 horas al día durante toda la semana".
El caso de Valeria también ha puesto a prueba la capacidad de la familia para afrontar una emergencia médica a miles de kilómetros de España. La joven viajó a Australia con una Working Holiday, pero sin un seguro de viaje convencional. "Estaba sin un seguro de viaje que la pudiera cubrir. Y el seguro que venía con la compra del coche solo cubría los gastos de su amiga", explica Sandra. Según relata, la cobertura que finalmente ha permitido afrontar su atención corresponde al CIS, un sistema australiano destinado a accidentes de tráfico catastróficos que no exige determinar la culpabilidad para acceder a la cobertura y que contempla casos de daño cerebral severo y otras lesiones graves, como quemaduras, amputaciones o discapacidad. Los familiares prepararon toda la documentación, presentaron el pasaporte español de la joven y pusieron todo en regla hasta conseguir la repatriación sin afrontar elevados costes.
El accidente que cambió los planes de Valeria
Valeria Arango Trujillo nació en Madrid y se crió entre la capital y Bilbao. Estudió Biotecnología en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y durante su etapa universitaria también vivió una experiencia internacional en Portugal gracias al programa Erasmus+. Entre septiembre de 2024 y febrero de 2025 estudió en la Universidade de Coimbra, donde amplió su formación antes de emprender una nueva etapa fuera de España.
En 2026 viajó a Nueva Zelanda, donde entre marzo y mayo trabajó en Pinpoint Hort Lab Services, en Te Puke. Posteriormente se trasladó a Australia con un visado Working Holiday y comenzó a buscar empleo para continuar allí su experiencia internacional. Todo cambió el 14 de julio, cuando sufrió un grave accidente de tráfico mientras se desplazaba hacia la granja en la que había encontrado trabajo. El siniestro le provocó un traumatismo cerebral severo y una lesión axonal difusa que obligaron a ingresarla en el Royal Perth Hospital, donde permaneció durante semanas en la UCI y en coma.
La investigación sobre el accidente ya ha concluido, según explica Sandra. "Según nos explicaron, parece ser que el accidente se produjo porque la tierra estaba húmeda, que hizo que resbalaran las ruedas", relata la madre. Valeria viajaba acompañada de una amiga, que también resultó herida y tuvo que ser operada en el mismo hospital. Ya recuperada, llegó incluso a visitar a Valeria en su habitación. "Ha venido a ver a Valeria muchas veces", cuenta Sandra. La madre de la amiga también permaneció en Australia durante parte de este tiempo y ambas familias llegaron a compartir alojamiento. Ahora, mientras su amiga ya ha regresado a Barcelona, Valeria se prepara para emprender el viaje de vuelta a España para comenzar una nueva etapa de su recuperación.
