Un español entre los muertos en el terremoto de Nueva Zelanda
Las autoridades neozelandesas han informado a las españolas que el cadáver del joven ha sido encontrado en la localidad de Christchurch. El embajador de España en Wellington, Marcos Gómez, ya ha se ha puesto en contacto con sus familiares, han precisado fuentes del Ministerio de Exteriores.
En el registro consular de la Embajada figuran inscritos otros 17 españoles a los que no se ha podido localizar, pero como ningún familiar o allegado ha alertado de su desaparición ni se encuentran en la lista de víctimas elaborada por las autoridades neozelandesas, el Gobierno cree simplemente que ya no residen allí, ha explicado el portavoz.
Unas 120 personas permanecerían bajo los escombros del edicio en el que ha parecido este joven español. En total las autoridades hablan de 200 desparecidos en Nueva Zelanda. Los equipos de rescate tienen pocas esperanzas de encontrar a gente con vida bajo los escombros.
"No rescatamos a nadie este noche, y el número de víctimas mortales aumentará", ha asegurado el jefe de lo equipos de rescate, Russell Gibson.
La última vez que se rescató a alguien con vida fue hace dos días. Se trataba de una mujer que llevaba aplastada bajo una mesa más de un día.
El epicentro, cerca de la zona afectada
El presidente de Geólogos del Mundo, Ángel Carbayo Olivares, ha constatado que una de las razones por las que el terremoto de Nueva Zelanda ha ocasionado más de 100 muertes, a diferencia del ocurrido en septiembre de 2010, ha sido la cercanía del epicentro del seísmo a la zona afectada.
Así, Carbayo Olivares ha explicado que, tanto la proximidad a la ciudad (5 kilómetros) como la proximidad del epicentro a la superficie (5 kilómetros), "lo hacen bastante más intenso en su capacidad de destrucción", que otros terremotos".
Finalmente, la asociación indica que otra de las causas de los daños causados es la debilidad de las construcciones de la zona, ocasionada por el terremoto de septiembre de 2010.
Nueva Zelanda sufrió un terremoto el pasado lunes 21 de febrero, cuya magnitud fue de 6.3 en la escala de Richter, causando más de 100 muertes.
Por el contrario, el 4 de septiembre de 2010, sufrió otro terremoto de 7.1 en la escala de Richter, con epicentro a 40 kilómetros al oeste de la misma ciudad de Christchurch y a una profundidad de 10 kilómetros, sin que se registraran víctimas mortales. RSO