"Yo soy la excepción": Bolsonaro dice que la gente más culta tiene menos hijos

  • "Estoy diciendo que hay que tener un método anticonceptivo"

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha dicho este viernes que "las personas con más cultura tienen menos hijos" al abogar por una política de planificación familiar. Tras apostar por la adopción de una política de planificación familiar, señalando que 70 millones de personas nacen en el mundo por año, Bolsonaro ha señalado que su caso, es padre de cinco hijos, es la "excepción que confirma la regla".

"Estoy diciendo que hay que tener un método anticonceptivo. Planificación familiar. Las personas que tienen más cultura tienen menos hijos. Yo soy la excepción que confirma la regla ya que tengo cinco. Pero, por regla general, no es así ya que hay 70 millones de personas que nacen en el mundo al año", ha afirmado el mandatario brasileño, según ha recogido el diario 'O Globo'.

En este sentido, el presidente de Brasil ha destacado el hecho de que en el mundo de hoy vivan aproximadamente 7.600 millones de habitantes. Además se ha referido a las cifras que, según ha detallado, ha recibido del Ministerio de Defensa en las que se muestra el equivalente a los nacidos hace 18 años, para decir que Brasil gana algo más de dos millones de habitantes por año.

Estimular el 'agronegocio'

"La gente tiene que comer. ¿Cómo hay que estimular el 'agronegocio'? Es la parte de la economía que mejor funciona en Brasil. Competimos con Australia o Estados Unidos, por lo que hay que colaborar en este sector", ha insistido.

Tras ser preguntado por los efectos del desarrollo de la agricultura en el medio ambiente de Brasil, el presidente ha sugerido a un periodista que "defecara cada dos días y comiese menos" para combatir la contaminación ambiental.

Esta afirmación se ha producido después de que un reportero mencionara un artículo publicado en la revista 'Nature' que culpaba a la deforestación y la agricultura de ser responsables de una cuarta parte del efecto invernadero global y que, además, cuestionaba cómo Bolsonaro gestiona el desarrollo de la agricultura en Brasil.