Vierten más de dos toneladas de diésel en las aguas de las Islas Galápagos
Se ha puesto en marcha un plan especial para evitar una catástrofe
Un error humano ha desencadenado una tragedia medioambiental en las Islas Galápagos. El hundimiento de una barcaza que transportaba más de 2.700 litros de diésel en las maniobras de carga, en el puerto de la isla de San Cristóbal, podría acarrear consecuencias nefastas para uno de los ecosistemas más ricos y diversos de todo el mundo. Declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1978.
El detonante fue el colapso de una de las grúas mientras cargaba dentro de la embarcación un contenedor que sostenía un generador eléctrico. La caída provocó que la barcaza Orce, con grandes cantidades de combustible, volcase en el mar y se hundiera. Ningún operario resultó herido, según ha informado Unilad.
Plan de urgencia ambiental
El gobierno de Ecuador decretó un Plan de Urgencia Ambiental para limpiar cuanto antes el vertido y que este no se extendiera provocando una catástrofe medioambiental. Pues el petróleo derramado supone una grave amenaza para los animales que viven en el ecosistema de Galápagos.
Las autoridades, que de inmediato colocaron barreras de contención, ya han informado de que la situación está "bajo control", aunque las labores para extraer todo el vertido continúan.
El minsitros de Galápagos, Norman Wray, informó detalladamente de las labores que se están llevando a cabo, a través de su perfil oficial de Twitter.