Las mascotas, de hacer compañía a ser tratados como hijos: "A veces hay una humanización excesiva"
Los psicólogos analizan los resultados de las encuestras sobre el trato a mascotas: el 90% está en contra del maltrato y abandono animal
Los hogares alicantinos ya cuentan con más mascotas que niños y adolescentes: 483.495 perros y gatos frente a 334.876 niños y adolescentes
En los hogares españoles la presencia de mascotas es cada vez más habitual, llegando incluso a superar el número de niños y adolescentes. Sin embargo, la percepción de la ciudadanía sobre los animales de compañía en las últimas décadas han cambiado considerablemente.
Una encuesta realizada a 2.000 personas, donde el resultado ha sido demoledor. Los votantes destacan que los animales contribuyen a mejorar las capacidades emocionales y sociales de las personas y, en ese mismo estudio, también señalan con la peor puntuación crear abrigos con piel de animal.
Las encuestas señalan que cada vez se tiende a humanizar más a los animales y que gran parte de la población española considera que el abandono de que una mascota es un hecho muy grave. Sin embargo, Ainhize Gutierrez, psicóloga experta en intervenciones asistidas con animales, ha mencionado que existe "una humanización excesiva por parte de los humanos hacia los animales".
Entre las personas que tienen animales en sus hogares, destacan como puntos positivos el sentimiento de felicidad y les consideran "un miembro más de casa". Enric Valls, psicólogo clínico, añade que los animales satisfacen la necesidad de apego y ayudan a generar endorfinas, un tipo de neurotransmisores que contribuyen al bienestar y la felicidad.
Los dueños, sobre sus mascotas: "La alegría de llegar a casa y que te estén esperando"
Algunas personas consideran a su mascota un pilar fundamental en su día a día: "Para mí lo supone todo, es mi vida". Para otras, tener una mascota es sinónimo de alegría y tranquilidad: "La alegría de llegar a casa y que haya alguien esperándote". Valls, subraya esto último y añade que tener una mascota puede llegar a ser terapéutico en personas que viven solas o personas mayores.
Si bien antiguamente las mascotas cumplían una función concreta, actualmente se consideran un miembro más de la familia y para muchas personas, no es negociable que les puedan acompañar en el día a día: "Solamente voy donde van ellos, si no entran mis perros no entro yo".