¿Hacia dónde va la investigación contra el cáncer? 10 nuevos avances que traen esperanza
En el Día Mundial contra el cáncer, repasamos las buenas noticias que ha dejado la lucha contra la enfermedad en los últimos meses
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MadridLa palabra “cáncer” tiene un peso enorme: decirla equivale a cargar el ambiente, llenar de tensión una conversación. Cada año, el Día Mundial contra el cáncer, que se celebra el 4 de febrero, es una invitación a plantarle cara a una enfermedad que asusta, pero frente a la que cada vez hay más armas.
“Estamos en un momento en el que todo está cambiando muy rápido para bien. Está evolucionando el diagnóstico, el tratamiento y también las herramientas para medir el cáncer. Todo avanza a gran velocidad, pero para que estos avances lleguen realmente a los pacientes es imprescindible seguir apoyando la investigación”, explica Jesús Sánchez, responsable de Proyectos Científicos de la ONG CRIS contra el Cáncer. De la mano de Sánchez, repasamos 10 buenas noticias -siete de ellas centradas en distintos tipos de cánceres y tres en novedades tecnológicas que nos dan esperanza-, conformando un decálogo para la esperanza.
Un hito histórico contra el cáncer de páncreas
“Hacia décadas que no había avances contra el cáncer de páncreas y lo que acaba de lograr Mariano Barbacid con su equipo es increíble”, resalta S ánchez. El tratamiento con tres fármacos que ha copado los titulares en los últimos días no solo elimina por completo los tumores, sino que los pacientes no recaen, algo que se ha comprobado en ratones. “Además, funciona incluso con tumores grandes y bien establecidos. Podemos estar delante del gran paso para buscar terapias efectivas contra un tumor para el que no había soluciones”, señala Sánchez.
Diagnósticos mejores para tratar el cáncer de próstata
“El doctor David Olmos, del Hospital 12 de Octubre, ha logrado demostrar que muchos pacientes presentan alteraciones genéticas en el tumor desde el mismo momento del diagnóstico. Si se realizara la secuenciación genética desde el principio, en muchos casos se podrían tomar decisiones terapéuticas muy distintas y mejor adaptadas a una enfermedad que luego se vuelve agresiva. No todo es tratar: un buen diagnóstico, bien hecho y a tiempo, también puede salvar vidas”, cuenta Sánchez.
‘Misiles’ para tratar el cáncer de mama
En el cáncer de mama metastásico se están logrando avances muy esperanzadores gracias a terapias basadas en anticuerpos unidos a fármacos muy potentes. Estos anticuerpos actúan como misiles teledirigidos que llevan el tratamiento directamente a la célula tumoral. Esta tecnología está cambiando el panorama de pacientes que hace pocos años no tenían ninguna opción. “Lo bonito de este proyecto, desarrollado por el doctor Aleix Prat (Hospital Clínic–IDIBAPS) es que ha sido impulsado por un grupo de mujeres con cáncer de mama metastásico bajo el lema ‘Dame 5 -años- más’, que consiguieron recaudar fondos para apoyar esta investigación. Gracias a ese esfuerzo hoy se están desarrollando tratamientos que pueden beneficiar no solo al cáncer de mama, sino a muchos otros tumores”, cuenta Sánchez.
Anticuerpos contra el cáncer de ovario
“En cáncer de ovario también se están desarrollando anticuerpos inteligentes similares a los que hemos mencionado anteriormente con el cáncer de mama. Por ejemplo, el doctor Atanasio Pandiella, del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, desarrolla terapias muy prometedoras que han dado resultados excelentes en laboratorio y en modelos animales, y cuyo reto ahora es llegar a los pacientes.”
Radares para acabar con la leucemia infantil
“Hace unos meses presentamos los resultados de un ensayo clínico liderado por el doctor Antonio Pérez, del Hospital La Paz de Madrid. Se trata de una nueva terapia CAR-T, que consiste en modificar células del sistema inmunitario del propio paciente para que reconozcan y destruyan las células tumorales”, explica Sánchez. En este caso han incorporado dos ‘radares’ en lugar de uno, de forma que si el tumor consigue ocultarse de uno, todavía queda otro para detectarlo. “Los resultados han sido espectaculares y se han logrado incluso en en niños que no tenían ninguna otra opción terapéutica”.
La microbiota intestinal, eficaz contra tumores sanguíneos
En el mieloma múltiple, un tumor de la sangre que actualmente no se puede curar, se ha demostrado algo sorprendente, según explica Sánchez: “Determinadas bacterias de nuestra microbiota intestinal influyen tanto en la agresividad del tumor como en la respuesta a los tratamientos. Modificando esas señales, se puede mejorar la eficacia de las terapias. Todo esto nos lleva a entender que el cáncer no es solo un conjunto de células que se multiplican sin control. Influyen muchos factores del organismo: el sistema inmunitario, la microbiota, el metabolismo, la estructura de los tejidos…”.
Activación del sistema inmunitario para combatir tumores cerebrales
Desde CRIS contra el Cáncer han apoyado un ensayo clínico en niños con meduloblastoma -un tumor cerebral muy agresivo-, desarrollado por el doctor Álvaro Lassaletta, del Hospital Niño Jesús de Madrid. “Ha utilizado virus modificados que no causan enfermedad en humanos pero sí infectan a las células tumorales. Estos virus no solo destruyen directamente el tumor, sino que además activan el sistema inmunitario, provocando un doble ataque contra el cáncer. En algunos casos se ha conseguido estabilizar el tumor e incluso mejorar la situación de niños que ya no tenían ninguna alternativa terapéutica. Se trata de utilizar y reactivar el sistema inmunitario para que sea el propio cuerpo el que rechace el cáncer”.
La inteligencia artificial salva vidas
La doctora Raquel Pérez, en Barcelona, está desarrollando algoritmos que analizan imágenes de TAC y son capaces de detectar y medir tumores con una precisión incluso superior a la del ojo humano. Sánchez explica que “no se trata de sustituir al radiólogo, sino de ofrecer herramientas que hagan los diagnósticos más fiables. También se están desarrollando algoritmos capaces de predecir si un paciente va a responder o no a un tratamiento determinado, lo que permite descartar los que no van a funcionar y reducir efectos secundarios”.
La nanotecnología, una aliada
Hay una investigadora española que trabaja en Harvard, Nuria Lafuente, que está desarrollando transportadores nanomoleculares capaces de llevar la inmunoterapia directamente al tumor. “Al concentrar el tratamiento en el lugar exacto, se aumenta su eficacia y se reducen los efectos secundarios en otros tejidos”, describe Sánchez.
Los modelos tridimensionales, un gran apoyo
Sánchez destaca la importancia de los cultivos tridimensionales, “que reproducen los tumores humanos de forma muy realista. Esto permite probar tratamientos de una manera mucho más precisa y, en muchos casos, reducir el uso de modelos animales”.
De todos modos, Sánchez insiste en que hay que huir de “la cura contra el cáncer” como máxima a la que aspirar porque “cada tumor es distinto, incluso siendo del mismo tipo”. El futuro, según este investigador, pasa por “tratamientos cada vez más personalizados” que permitan conocer cómo afecta la enfermedad a cada persona. Aquí el factor humano también marca la diferencia.
