El ejercicio de pilates que ayudará a tu columna vertebral todas las mañanas: por qué es importante para las mujeres

El ejercicio de pilates que ayudará a tu columna vertebral todas las mañanas: por qué es importante para las mujeres
El ejercicio de pilates que ayuda a fortalecer la columna vertebral. Europa Press
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El pilates puede ser uno de los mejores deportes para mejorar la postura y ayudar al cuerpo a prevenir dolores musculares. Una mala postura diaria puede desencadenar en un dolor crónico de por vida que, con la edad, pueda jugar una mala pasada. Además, dicen que hay algunas posturas que se deberían practicar diariamente, sobre todo a partir de los 50 años.

La postura del cisne. Este es el movimiento que tienes que realizar nada más levantarte de la cama para ganar movilidad durante el resto del día y ayudar a tus articulaciones a generar más flexibilidad con tan solo dedicar unos minutos por la mañana. No solo te ayuda a tener más movilidad, sino que puedes ganar más equilibrio en genera al permitir que todo tu cuerpo esté alineado de manera correcta.

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Esta rutina ayuda sobre todo a mujeres mayores de 50 años. Pero, ¿por qué? Porque los cambios físicos a nivel hormonal que experimenta una mujer son mayores que los que puede experimentar un hombre. Se produce una mayor pérdida de masa muscular lo suficientemente significativa para poder producir una descompensación corporal que provoque lesiones.

Por qué es importante fortalecer esta zona

La parte superior de la espalda y los erectores espinales son las zonas más cruciales para mantener una buena postura. Son los músculos que ayudan a mantener la columna vertebral, por tanto, si se fortalecen, menor impacto y deformación podrá sufrir la columna con el paso del tiempo. Por esta razón y por muchas otras, es importante mantener un entrenamiento postural diario. Porque con apenas unos minutos puedes conseguir que tu columna vertebral se mantenga sana y fuerte.

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La postura del cisne consiste en tumbarte bocabajo y levantar la cabeza poco a poco haciendo una ligera extensión con los brazos, arqueando la espalda y sin doblar las piernas. Los brazos tienen que quedar completamente estirados y el abdomen rígido, manteniéndolo en tensión para evitar que la zona lumbar sufra durante el ejercicio. Así tendrías que aguantar durante unos cuantos seguros.