El peligro de calentar platos en el microondas: el estudio que detalla cómo los microplásticos se filtran en la comida

Chica comiendo un plato preparado de espagueti.. Europa Press
  • Un informe basado en 24 estudios científicos advierte y cuestiona las etiquetas de “apto para microondas” y “apto para horno”

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Calentar platos preparados y comida precocinada en los recipientes de plástico en los que se comercializan puede aumentar de forma significativa la liberación de microplásticos y sustancias químicas tóxicas que acaban en los alimentos y, posteriormente, en el organismo humano. Así lo advierte un nuevo informe de Greenpeace titulado Alerta: Microplásticos en la comida precocinada”, elaborado a partir del análisis de 24 estudios científicos recientes.

El documento concluye que los alimentos envasados y vendidos con la etiqueta de “apto para calentar” están exponiendo a millones de personas a contaminantes invisibles de forma cotidiana. Una de las investigaciones revisadas detectó entre 326.000 y 534.000 partículas de microplásticos filtrándose en los alimentos tras solo cinco minutos en el microondas, una cantidad entre cuatro y siete veces superior a la registrada al utilizar el horno.

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Miles de sustancias químicas potencialmente peligrosas

En cuanto a los compuestos químicos presentes en los plásticos, el informe señala que se sabe que existen más de 4.200 sustancias consideradas “altamente peligrosas” para la salud humana y el medio ambiente, muchas de ellas sin una regulación específica en materiales en contacto con alimentos.

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Además, el estudio advierte que los recipientes viejos, rayados o reutilizados empeoran el problema: el plástico desgastado puede liberar casi el doble de partículas de microplásticos en comparación con envases nuevos.

'Greenpeace' recuerda que la exposición a sustancias químicas procedentes de envases plásticos se ha asociado con un mayor riesgo de: Enfermedades metabólicas y cardiovasculares, trastornos del neurodesarrollo durante el embarazo y la infancia, problemas de salud reproductiva e infertilidad o exposición a compuestos con potencial carcinogénico

Por su parte, los micro y nanoplásticos pueden provocar inflamación sistémica y estrés oxidativo al entrar en el torrente sanguíneo, así como daño en tejidos y órganos, ya que son capaces de atravesar barreras biológicas y acumularse en el cuerpo.

De hecho, ya se han identificado al menos 1.396 sustancias químicas procedentes de plásticos en contacto con alimentos en cuerpos humanos, según recoge el informe.

Un mercado en expansión

Pese a estos riesgos, los platos preparados envasados en plástico son uno de los segmentos de mayor crecimiento del sistema alimentario mundial, con un valor cercano a los 190.000 millones de dólares. En España, el consumo de este tipo de productos aumentó un 3,8 % en el último año, según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados (ASEFAPRE), impulsado por la falta de tiempo y espacio en los nuevos modelos de hogar.

“Respuesta insuficiente” de los reguladores

Greenpeace considera que la reacción de los gobiernos y organismos reguladores está siendo “insuficiente” y critica que las etiquetas de “apto para microondas” y “apto para horno” generan una “falsa tranquilidad” entre los consumidores.

El informe compara la situación con crisis sanitarias pasadas como las del tabaco, el amianto o el plomo: problemas con evidencia científica sólida que, según la organización, se encontraron durante años con la negación de la industria y retrasos regulatorios.

“Nos están envenenando mientras intentamos alimentar a nuestras familias. El riesgo es evidente, hay mucho en juego y el momento de actuar es ahora”, ha afirmado Julio Barea, responsable de residuos de Greenpeace.