Ictus

El consumo de cannabis, cocaína y anfetaminas dispara el riesgo de sufrir un ictus, incluso en los más jóvenes

Persona consumiendo drogas. GRAS GRÜN / UNSPLASH
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Un análisis con datos de más de 100 millones de personas muestra que las drogas recreativas como el cannabis, cocaína y anfetaminas aumentan significativamente el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, incluso entre usuarios más jóvenes.

El equipo de investigadores, que pertenecen al Departamento de Neurociencias Clínicas de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), descubrió que el consumo de cannabis incrementaba en aproximadamente un 37% el riesgo de ictus, de cocaína duplicaba las posibilidades (97%), y con anfetaminas era más del doble (un 122%). En el caso del consumo de opioides el equipo no encontró una relación estadísticamente significativa.

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Los hallazgos se han publicado en la revista académica 'International Journal of Stroke' y han recabado datos de 32 estudios.

El 90% de los casos de ictus pueden prevenirse

En España hay cerca de 120.000 nuevos casos de ictus al año y constituye la primera causa de muerte en mujeres y la principal causa de discapacidad adquirida en adultos. Según los últimos datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN) en los próximos 15 años, los casos de ictus podrían aumentar aproximadamente un 35%.

Sin embargo, también es una afección que, en su mayor parte, se debe a factores de riesgo modificables, como la mala alimentación, la falta de ejercicio y otros factores relacionados con el estilo de vida. Los expertos insisten en que alrededor del 90% de los casos pueden prevenirse con hábitos cerebro-saludables.

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Los principales síntomas del ictus son la pérdida brusca de fuerza o sensibilidad, generalmente en una mitad del cuerpo y sobre todo en la cara y/o en las extremidades; la alteración brusca en el lenguaje, con dificultades para hablar o entender; la alteración brusca de la visión, como pérdida de visión por un ojo o la visión doble; y la pérdida brusca de la coordinación o el equilibrio.

Riesgo aún mayor de ictus en menores de 55 años

Cuando los investigadores restringieron su análisis a individuos menores de 55 años, encontraron que el consumo de anfetaminas casi triplicaba el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (un aumento del 174%); el consumo de cannabis aumentaba el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular pero en una cantidad menor (14%), mientras que el consumo de cocaína aumentaba el riesgo en un 97%.

Para analizar estos vínculos más a fondo, los investigadores utilizaron una técnica estadística (aleatorización mendeliana), que examina variantes genéticas relacionadas con factores de riesgo y accidentes cerebrovasculares y las utiliza para evaluar si hay evidencia que respalde una asociación causal con un factor de riesgo particular.

Este análisis mostró que los trastornos por consumo de cocaína se asociaron particularmente con hemorragia cerebral y accidente cerebrovascular cardioembólico (donde se forma un coágulo de sangre en el corazón y viaja al cerebro, bloqueando el flujo sanguíneo y dañando el tejido cerebral y de accidente cerebrovascular de arteria grande. La adicción al alcohol aumentó el riesgo de accidente cerebrovascular en general

Esta evidencia genética sugiere una relación causal, más que una simple correlación. Los investigadores no pudieron utilizar la aleatorización mendeliana para analizar las asociaciones con la anfetamina porque actualmente no hay grandes conjuntos de datos genéticos disponibles con información sobre su uso.

¿Por qué se relaciona con un mayor riesgo de ictus?

Los investigadores sugieren que entre las posibles razones por las que estos fármacos se relacionan con un mayor riesgo de ictus se incluyen picos repentinos de presión arterial, espasmo, constricción de los vasos sanguíneos, alteraciones del ritmo cardíaco, aumento de la coagulación sanguínea (especialmente el cannabis) e inflamación o vasculitis (especialmente las anfetaminas). Todas estas son vías bien conocidas que causan tanto ictus isquémicos, resultantes de coágulos sanguíneos, como ictus hemorrágicos.

"Este es el análisis más exhaustivo jamás realizado sobre el consumo de drogas recreativas y el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, y proporciona evidencia contundente de que drogas como la cocaína, las anfetaminas y el cannabis son factores de riesgo causales de accidente cerebrovascular. Estos hallazgos nos brindan evidencia más sólida para guiar futuras investigaciones y estrategias de salud pública", subraya Megan Ritson, del Grupo de Investigación sobre Accidentes Cerebrovasculares de la Universidad de Cambridge.