Los últimos días de Mateo, el niño que vivió su despedida en casa gracias a los paliativos: "Le dimos la oportunidad de ser feliz"

Juan y Clara, padres de Mateo, hablan de la paz con la que su hijo pudo pasar sus últimos días al poder recibir los paliativos desde casa
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Juan Rodríguez y Clara Coris son padres de cinco niños, "uno en el cielo, y cuatro haciendo trastadas por aquí". Cuentan que Mateo siempre fue "especial" y "no porque ya no esté, sino por la alegría y la unión que dio a sus hermanos".
Con seis años, este niño comenzó a sufrir dolores de cabeza, y vómitos sin motivo aparente que acabó con el diagnóstico de un meduloblastoma. Fue entonces cuando inicio su tratamiento de cuidados paliativos desde casa.
"Yo lo primero que dije es que conmigo no contasen para el hospital, que ya me lo podían poner todo muy bonito, pero que Mateo no iba al hospital", cuenta. Entonces descubrieron la posibilidad de tener un sistema que brindara apoyo a las familias con cuidados en casa.
"Dejamos que fuese un niño enfermo, pero un niño que pudo disfrutar"
"Mateo sufría en el hospital. Siempre supimos que queríamos tenerlo en casa para que esté a gusto con sus hermanos, con sus padres. Aquí en esta sala donde estamos, ahí al fondo, pasó el último tiempo de su vida", relata Juan Rodríguez. "Dejamos que fuese un niño enfermo, pero un niño que pudo disfrutar", añade Clara Coris.
"Un día se despertó y dijo '¿qué hago aquí?' Vámonos a jugar al tenis. Y nos fuimos al club con la máquina enchufado a la máquina, con la morfina. A día de hoy puedo decir que fueron unos días bonitos y estamos hablando del final de la vida de un ser humano, del final de la vida de un de un niño. Le dimos la oportunidad de ser feliz, de ser feliz y de vivir con alegría", concluye Juan Rodríguez.
