Indemnizan con 91.000 euros a una mujer sana por operarla de un tumor que no tenía por un error en el etiquetado en una muestra
La operación le causó "secuelas funcionales, perjuicio estético moderado y pérdida de calidad de vida", además de la baja laboral
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Con 55 años un error en el etiquetado de una muestra le cambió la vida a una mujer valenciana. Para mal. La noticia que fue recibió fue la peor: tenía un tumor. Los hechos ocurrieron en un hospital público valenciano. Tenía que ser operada de una duodeno pancreatectomía cefálica. Nada menos que ocho meses de recuperación que para la mujer han sido un completo infierno.
La mujer se sometió a una cirugía compleja para extirpar la cabeza del páncreas, el duodeno, la vesícula biliar y parte de la vía biliar. Y todo por nada, porque la mujer estaba sana. La mujer solicitaba por el grave error una indemnización de 300.000 euros, pero el dictamen del Consell Jurídic Consultiu ha fallado estimar parcialmente la reclamación de responsabilidad patrimonial y otorgarle 91.000 euros.
Las consecuencias de la operación en su vida diario y en su salud mental han sido evidentes, según el dictamen, según desvela Las Provincias.
Las secuelas que le han quedado corresponden a la alteración postraumática de la función exocrina del páncreas, que es fundamental para la digestión, ya que produce y secreta al intestino delgado (duodeno) el jugo pancreático, que contiene agua, electrolitos, bicarbonato y enzimas digestivas esenciales. Y que a partir de la operación ya no realiza su función de forma normal.
Además, también le tuvieron que hacer una yeyunoileostomía, un procedimiento quirúrgico para crear una conexión entre las dos partes finales del intestino delgado, con el objetivo de derivar el tránsito intestinal, algo a menudo necesario en cirugías complejas o para saltar segmentos del intestino que no funcionan correctamente. Y el proceso quirúrgico se completó con una gastrectomía parcial, que extirpa más de la mitad del estómago, conectando el resto al intestino delgado.
La Comisión de Valoración del Daño Corporal (órgano colegiado de la Conselleria de Sanidad) constata que a la mujer le quedaron secuelas como pequeñas cicatrices abdominales, un perjuicio personal grave por haber necesitado estar 24 días ingresada en el hospital tras la operación y un perjuicio particular moderado por tener que pasar 246 días, desde la operación hasta la estabilización de la lesión, constatada el 21 de agosto de 2023.
Según la paciente, la operación le causó "secuelas funcionales, perjuicio estético moderado y pérdida de calidad de vida", ya que además ella tuvo que pedir la baja laboral y no ha podido reincorporarse por el deterioro físico que le ha supuesto, tras ese fallo al etiquetar su muestra y la indebida intervención quirúrgica.