Peter Stafford, el médico misionero estadounidense infectado con ébola en Congo, trasladado a Alemania: tiene 4 hijos
El médico misionero estadounidense Peter Stafford, infectado con el virus del ébola, ha llegado a Alemania y ha sido trasladado a la Clínica Universitaria Charité de Berlín
Más de 100 muertes asociadas al brote Bundibugyo de ébola en el Congo: "Actualmente no existen tratamientos ni vacunas aprobados”
El médico misionero estadounidense Peter Stafford, infectado con el virus del ébola, pero asintomático, ha llegado a Alemania y ha sido trasladado a la Clínica Universitaria Charité de Berlín, que dispone de una unidad especial de alto aislamiento, informa Euro News. Serge, la organización misionera cristiana internacional para la que trabajaba Peter ha confirmado la noticia.
"Peter Stafford llegó sano y salvo al Hospital Universitario Charité en Alemania, donde recibirá la atención y el tratamiento clínico del más alto nivel”, según ha declarado el Dr. Scott Myhre, Director Regional de Serge para África Oriental y Central.
“Los complejos esfuerzos coordinados de numerosas agencias gubernamentales y autoridades sanitarias internacionales permitieron el traslado seguro de Peter Stafford y la protección de quienes participaron en su reubicación. La dirección de Serge expresa su más profundo agradecimiento a todos los que participaron en la atención de Peter y ora por todos los que luchan para erradicar este brote de ébola por el bien del pueblo de la República Democrática del Congo”.
El médico estadounidense fue evacuado por vía aérea hasta el aeropuerto BER. Desde allí, un vehículo especial lo trasladó en un amplio convoy, escoltado entre otros por la Policía.
Viajó acompañado por seis personas con las que había tenido contacto, entre ellas probablemente miembros de su familia.
Stafford es un cirujano general certificado de 39 años especializado en el tratamiento de quemaduras. El doctor Peter Stafford y su esposa, la doctora Rebekah Stafford, son médicos misioneros y pertenecen a la organización Serge, una entidad misionera cristiana con sede en Pensilvania centrada en la ayuda médica y humanitaria en el extranjero. Según un comunicado de la organización, se infectó con la rara cepa Bundibugyo del virus del ébola mientras trataba a pacientes en el hospital de Nyankunde, cerca de la ciudad de Bunia.
El matrimonio, que tiene cuatro hijos, se trasladó a África en 2019 y desde entonces trabaja en República Democrática del Congo. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, agradeció en un mensaje en X el apoyo de Alemania.
La Charité de Berlín cuenta con una de las unidades de aislamiento especializadas más grandes y mejor equipadas (SIS) para pacientes con enfermedades infecciosas altamente contagiosas y potencialmente mortales en Alemania. Además, está estrechamente integrada en los planes nacionales e internacionales de protección frente a epidemias.
La unidad está completamente separada de la actividad hospitalaria habitual. Dispone de sistemas específicos de seguridad e higiene, entre ellos accesos independientes, esclusas, sistemas especiales de ventilación y filtrado y una planta propia de tratamiento de aguas residuales. En ella trabaja, además, personal especialmente formado. El brote ha generado preocupación a escala internacional y llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar una emergencia de salud pública internacional.
Por su parte, la autoridad sanitaria de Estados Unidos ha impuesto además restricciones temporales de viaje para determinados viajeros procedentes de las regiones afectadas. No solo eso, el Departamento de Estado de Estados Unidos ha anunciado financiación para 50 clínicas de tratamiento para el ébola en las zonas afectadas en RDC y Uganda. "Estas clínicas de despliegue rápido permitirán a los socios establecer una atención clínica y perímetros de contención alrededor de las zonas afectadas", ha señalado, antes de recalcar que "las clínicas proporcionarán capacidad de detección, triaje y aislamiento de emergencia para el ébola".
Washington ha reseñado que este compromiso "debe enviar el claro mensaje de que Estados tiene un compromiso férreo con garantizar que esta respuesta cuenta con recursos y con una cooperación entre socios clave a nivel sanitario y humanitario".
Hasta ahora, al menos 80 personas han fallecido a causa de la enfermedad. Se han confirmado casos tanto en la República Democrática del Congo, donde se detectó por primera vez el brote, como en Uganda.
El Ministerio de Sanidad congoleño ha informado hasta el momento de 513 casos sospechosos y 131 posibles muertes. El virus del ébola se transmite por contacto físico directo y por el contacto con fluidos corporales. En un brote de la variante Zaire en África occidental en 2014 y 2015 murieron más de 11.000 personas.
El presidente de República Democrática del Congo (RDC), Félix Tshisekedi, ha reclamado poner en marcha "inmediatamente" todas las medidas necesarias para reforzar la respuesta sanitaria ante el brote de ébola en el noreste del país, que deja ya más de 500 casos sospechosos y más de 130 muertes sospechosas.
La Presidencia congoleña ha indicado en un comunicado que los estudios realizados apuntan a que un total de seis zonas sanitarias estarían afectadas, lo que ha llevado a Tshisekedi a pedir pasos para "contener la propagación de la enfermedad" y dar una respuesta a las poblaciones afectadas.
El mandatario ha resaltado que "sigue personalmente" la evolución del brote y ha pedido a la población que "mantenga la calma, la vigilancia y el respeto estricto a las medidas de prevención recomendadas por las autoridades sanitarias", ante la alerta internacional por la rápida propagación del brote, con un fallecido ya confirmado en Uganda.
La OMS alerta del alto riesgo de ébola en la RDC y Uganda, pero lo mantiene bajo a nivel mundial
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha advertido de que el riesgo de la epidemia de ébola es "alto" en la República Democrática del Congo y Uganda, así como a nivel regional, aunque ha precisado que a nivel mundial sigue siendo "bajo".
Durante una rueda de prensa, Tedros ha recordado que el pasado domingo declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional debido a la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda. "Tomé esta medida de conformidad con el Artículo 12 del Reglamento Sanitario Internacional, tras consultar con los Ministros de Salud de la RDC y Uganda, y en vista de la necesidad de actuar con urgencia", ha señalado.
No obstante, ha precisado que determinó que la situación no constituía una emergencia pandémica, la más alta clasificación según el Reglamento Sanitario Internacional. "Tras declarar la Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional, convoqué inmediatamente a un Comité de Emergencia en virtud del RSI, que se reunió ayer y acordó que la situación constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional, pero no una emergencia pandémica", ha concretado.
En este contexto, ha indicado que, hasta el momento, se han confirmado 51 casos en la República Democrática del Congo, en las provincias septentrionales de Ituri y Kivu del Norte, incluyendo las ciudades de Bunia y Goma. "Si bien sabemos que la magnitud de la epidemia en la RDC es mucho mayor", ha añadido.
Por su parte, Uganda también ha informado a la OMS de dos casos confirmados en la capital, Kampala, incluyendo un fallecimiento, entre dos personas que viajaron de la RDC a Uganda.
"Existen varios factores que justifican una seria preocupación por el potencial de una mayor propagación y más muertes. Además de los casos confirmados, hay casi 600 casos sospechosos y 139 muertes sospechosas. Prevemos que estas cifras seguirán aumentando, dado el tiempo que el virus estuvo circulando antes de que se detectara el brote", ha declarado el director general de la OMS.
Asimismo, ha recalcado que "se han registrado muertes entre trabajadores sanitarios, lo que apunta a una transmisión asociada con las labores sanitarias", al tiempo que ha recordado que "hay un movimiento significativo de población en la zona" de Ituri, marcada por la "gran inseguridad" por el repunte del conflicto desde finales de 2025.
Tras ello, Tedros ha señalado que la epidemia está causada por el virus Bundibugyo, una variante del virus del Ébola para la que no existen vacunas ni tratamientos aprobados. Ante esta situación, ha subrayado se deben llevar a cabo medidas para frenar la propagación del virus y salvar vidas.
"La OMS cuenta con un equipo sobre el terreno que apoya a las autoridades nacionales en su respuesta. Hemos desplegado personal, suministros, equipos y fondos. Para reforzar nuestra respuesta, he aprobado 3,4 millones de dólares adicionales del Fondo de Contingencia para Emergencias, lo que eleva el total a 3,9 millones de dólares", ha declarado.
En este sentido, la presidenta del Comité de Emergencias, Lucille Blumberg, ha señalado que, tras la primera reunión, es urgente movilizar recursos, personal adicional e impulsar la investigación y el desarrollo de contramedidas.
"La vigilancia, la identificación de contactos, la necesidad de prevención y control de infecciones, así como la protección del personal sanitario y de sus familias, son absolutamente prioritarias, al igual que la protección de vidas y medios de subsistencia", ha indicado Blumberg.
No hay vacunas para la cepa bundibugyo, pero se trabaja en ellas
Por su parte, el doctor de la OMS, Vasee Moorthy, ha insistido en que para la cepa Bundibugyo no existen vacunas ni tratamientos aprobados, aunque ha precisado que ya se está trabajando en el desarrollo de posibles vacunas. "La información de la que disponemos indica que probablemente esto llevará entre seis y nueve meses", ha indicado.
Asimismo, la doctora de la OMS, Anaïs Legand, ha subrayado que la prioridad inmediata es establecer una plataforma de respuesta que incluya un centro de tratamiento seguro y optimizado, así como vías adecuadas de derivación de pacientes, con el objetivo de garantizar la detección y atención temprana de todos los casos sospechosos, mientras se preparan los próximos ensayos de terapias candidatas prometedoras.
Por último, en relación con la prohibición de viajes a Uganda y la República Democrática del Congo, el doctor Abdirahman Mahamud ha respaldado el rastreo de contactos, el seguimiento de esos contactos, el aislamiento y la derivación inmediata.
"Nuestra recomendación es que todos los contactos y todos los casos no viajen (...). Ese es el primer paso de protección en términos de seguridad sanitaria global. El segundo elemento es que los países están realizando controles en los puntos de salida. Tanto Uganda como la República Democrática del Congo ya lo están haciendo", ha concluido.
Médicos Sin Fronteras habla de un brote "extremadamente preocupante"
Por su parte, la responsable de emergencias de Médicos Sin Fronteras (MSF), Trish Newport, ha esgrimido durante la jornada que "este brote es extremadamente preocupante". "Tan solo unos días después de la confirmación del brote, ya hay más de 500 casos sospechosos. Se han producido más de un centenar de muertes", ha lamentado.
"Se trata de la cepa Bundibugyo del ébola. Es solo la tercera vez en la historia que se ha producido un brote de ébola de Bundibugyo", ha dicho, al tiempo que ha recordado que esta cepa no cuenta con tratamientos aprobados ni vacunas, mientras que "la capacidad para realizar pruebas es muy limitada".
Newport ha especificado que durante el fin de semana llegaron casos sospechosos de ébola a un hospital apoyado por MSF en RDC que "no cuenta con un árabe de aislamiento". "El equipo los identificó como casos sospechosos y los envió al hospital de Bunia. El hospital de Bunia nos los devolvió diciendo: 'Nuestra zona de aislamiento está llena de casos sospechosos, no tenemos espacio para ellos'", ha detallado.
"El equipo llamó a otros centros de salud para ver si tenían zonas de aislamiento. Todos los centros de salud a los que llamaron dijeron: 'Estamos repletos de casos sospechosos, no tenemos espacio'. Esto sirve para hacerse una idea de lo caótico que es todo ahora mismo", ha apuntado. "Lo verdaderamente importante es que consigamos hacer llegar el material sobre el terreno lo antes posible", ha añadido.
Save The Children habla de una "nueva crisis masiva"
En esta línea, el director de Save the Children en RDC, Greg Ramm, ha remarcado que "el brote de ébola es una nueva crisis masiva además de una situación ya difícil, con un conjunto único de circunstancias que hacen que este brote sea mucho más difícil de contener de lo que hemos visto recientemente".
"Está en una zona de conflicto, una zona de crisis humanitaria, con cientos de miles de personas desplazadas y los sistemas de salud ya están gravemente comprometidos. Esta también es una cepa diferente de ébola a la que se ha visto antes en la provincia, por lo que las pruebas limitadas que estaban disponibles en la provincia estaban diseñadas para la cepa Zaire y no daban positivo", ha argüido.
"Para cuando se detectó la cepa Bundibugyo, ya se había propagado bastante. Estamos en un juego de ponerse al día", ha advertido Ramm, quien ha puntualizado que pese a que la crisis sanitaria dura años, "la atención del mundo tiende a concentrarse en un momento de una enfermedad inusual, como la viruela del mono hace dos años y ahora con el ébola".
Por ello, ha insistido en que "es importante que el mundo no pierda interés cuando este brote termine y que se haga todo lo posible para que los niños y las niñas de RDC puedan recibir los servicios básicos de atención médica que necesitan, en cualquier momento que los necesiten".
"Nuestra prioridad es detener la propagación, lo que significa difundir mensajes sobre cómo mantenerse seguros, cómo reducir el contacto, cómo evitar el contacto directo con alguien que está enfermo", ha explicado Ramm, quien ha detallado que ello pasa por aplicar "medidas básicas de prevención y control" y lograr que los suministros lleguen a los lugares donde son necesarios.
"En este momento, es crítico que la comunidad internacional aumente su apoyo a los esfuerzos para proteger a la infancia y las familias en RDC mientras se ayuda a frenar la propagación. Necesitamos el equipo, necesitamos equipos sobre el terreno y necesitamos que las personas hagan lo que puedan para mantener a la gente segura", ha recalcado.