¿Qué tenemos que hacer para evitar un golpe de calor? Los expertos advierten de la importancia de ver las señales a tiempo
Los expertos recuerdan que es importante saber qué tenemos que hacer para evitar un golpe de calor
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Los termómetros marcan más de 40ºC con la segunda ola de calor. Y por eso, es importante saber qué tenemos que hacer para evitar un golpe de calor. Es fundamental evitar exposiciones prolongadas e hidratarse bien y, si estamos en la playa, pasar el mayor tiempo posible en el agua o la sombrilla.
Cuando el calor es intenso, se pueden sentir varios síntomas entre los que se encuentran: deshidratación, mareos y desvariar. Pero hay señales de alarma que nos avisan de la posibilidad de sufrir un golpe de calor.
¿Qué síntomas podemos sufrir?
Mar Noguerol, médica de familia, explica que hay unas señales muy claras en el cuerpo: "Síntomas de deshidratación, sensación de sed intensa y síntomas neurológicos como dolor de cabeza". La experta advierte que es esencial actuar rápido. "Restaurar la hidratación con paños y compresas mojadas para bajar la temperatura. No hay que usar hielo ni fármacos porque es contraproducente".
Un golpe de calor es un desajuste en el organismo, que es incapaz de regularse, y se colapsa. "Te puedes desmayar, convulsionar o quedar en estado de coma por las temperaturas elevadas", señala la médica. En los últimos 10 años, las olas de calor han dejado 27.500 muertos.
Las personas de mayor edad se descompensan con el calor, dice una enfermera
El calor puede provocar descompensaciones en las personas mayores con patologías de base, vulnerabilidad que se incrementa en las mujeres ancianas. Así lo advierte la enfermera de Emergencias y coordinadora de la iniciativa 'Divulga SEMES' de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), Rosa Pérez Losa. "Vamos a ver cómo las personas de mayor edad, que tienen ya unas patologías crónicas, se descompensan con el calor", indica.
"Lo que vamos a ver es mucha patología de descompensación" y "personas mayores que, con el calor, se enferman", ha insistido, al tiempo que ha señalado que la persona "vulnerable" por encima de todas es "una mujer de más de 75 años que viva en una ciudad y que viva sola", con "patologías crónicas" y "que tome polimedicación".
Según la médica, "ese tipo de pacientes es el más vulnerable". "Posiblemente, su vivienda no esté aclimatada, no esté acondicionada", por lo que es "de máxima vulnerabilidad" por encima del hombre "por muchos aspectos", siendo el primero el género, y es que ha asegurado que ellas "tienen fisiológicamente menos capacidad de regular la temperatura" y las glándulas sudoríparas "son menos efectivas".
Las mujeres se deshidratan con más frecuencia que los hombres
Las mujeres "nos deshidratamos con más frecuencia" y, "si tenemos, también, una menor reserva hídrica en el cuerpo, tenemos menos cantidad de agua que los hombres, a nivel fisiológico", ha continuado, para añadir que padecen "más insuficiencias cardíacas". Además, "generalmente, las rentas son más bajas que las de los hombres y tienen mayor vulnerabilidad socioeconómica", así como "menos entorno que los hombres de su misma edad", ha abundado.
Esta especialista, que ha advertido de que "en verano se incrementan las urgencias", señalando que este aumento "podría ser de entre un 10 y un 20% , fácil", de media, y "hasta un 50%" en "un hospital de costa", ha subrayado, no obstante, que ello "va a depender de dónde este aumento "podría ser de entre un 10 y un 20%, fácil", de media, y "hasta un 50 por ciento" en "un hospital de osta", ha subrayado, no obstante, que ello "va a depender de dónde esté ubicado el Servicio de Urgencias".