Se trata de una droga adictiva que puede causar graves problemas cerebrales y cardíacos, además de problemas de salud mental
Los cambios en las neuronas del cerebro se observaron 24 horas después del contacto con la cocaína, pero además persistieron e incluso se acentuaron en algunos casos dos semanas después
La cocaína es una droga adictiva que puede causar graves problemas cerebrales y cardíacos, además de problemas de salud mental. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito estima una cifra de 25 millones de consumidores en todo el mundo.
Un estudio elaborado por investigadores en el Centro Max Delbrück de Medicina Molecular, en Alemania, ha analizado el impacto de la cocaína en ratones. Los resultados han revelado que una sola exposición a la droga puede provocar cambios en las células cerebrales que persisten durante al menos dos semanas.
La investigación fue presentada por Ana Pombo, profesora en la Universidad Johns Hopkins, Baltimore, Estados Unidos, y jefa de Grupo Invitada en el Centro Max Delbrück de Medicina Molecular en Berlín.
"Sabemos que la cocaína secuestra el mecanismo de recompensa del cerebro. La mayoría de las personas no se vuelven adictas después de consumir cocaína una sola vez, pero muchas sí después de un segundo consumo o exposiciones repetidas. Sin embargo, no sabemos lo suficiente sobre lo que les sucede a las células cerebrales expuestas a la cocaína y si estos efectos son duraderos", señala.
Un solo consumo provoca alteraciones en las neuronas del cerebro
La investigación ha utilizado una técnica conocida como 'mapeo de la arquitectura del genoma' para comprender los efectos de la cocaína en el cerebro de los ratones. A través de este método fue posible estudiar cómo se organiza el material genético dentro de una célula.
Los investigadores descubrieron que, en comparación con ratones no expuestos a la cocaína, la estructura tridimensional del genoma se alteraba considerablemente en las neuronas dopaminérgicas de la región tegmental ventral del mesencéfalo.
Se trata de una parte del cerebro que desempeña un importante papel en la recompensa y la motivación. Los cambios se observaron 24 horas después del contacto con la cocaína, pero además persistieron e incluso se acentuaron en algunos casos dos semanas después.
Estos cambios persistentes podrían estar preparando el terreno para una respuesta más intensa tras una segunda dosis de cocaína, lo que podría explicar por qué el cerebro se vuelve susceptible a la adicción a esta sustancia.

