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Sobrevivir a la diarrea del viajero o al estreñimiento en vacaciones: "Conviene no descuidar ciertos aspectos"

Unas mujeres hacen cola en un baño
Unas mujeres hacen cola en un baño. RDNE Stock project/Pexels
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Se cuentan los días que faltan, se hace con emoción la maleta y bastantes personas cruzan los dedos para que no les pase a la hora de irse de viaje: sufrir diarrea o estreñimiento, dos afecciones intestinales que se cuelan en los planes veraniegos de muchas personas. Son tan comunes que hay quienes ya se han resignado a que les pase y han aprendido ya a pedir fármacos específicos en varios idiomas, tras recorrerse farmacias verano tras verano.

Las infecciones y enfermedades más frecuentes en verano, en vídeo
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Pero ¿por qué son tan comunes estos males? “Porque el intestino está estrechamente relacionado con muchos aspectos de nuestro día a día”, explica la doctora Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y E Health Medical Manager de Cigna Healthcare España. “Lo que comemos, cuánto nos hidratamos, si hacemos ejercicio, cómo descansamos o incluso el nivel de estrés que acumulamos pueden influir en su funcionamiento”. Justamente, en verano (y especialmente cuando nos vamos de viaje) alteramos por completo todas estas rutinas. “Cuando alguno de estos hábitos cambia, el aparato digestivo suele ser uno de los primeros en dar señales”, señala.

No todos los cuerpos responden igual y hay quienes ante ese nuevo escenario dejan de ir al baño y quienes, por el contrario, acaban conociendo todos los baños públicos de la ruta turística que están haciendo.

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La diarrea del viajero es tan común que tiene hasta nombre específico. Es, según apuntan en su web desde la Federación Española del Aparato Digestivo (FEAD), “uno de los problemas de salud más frecuentes durante los viajes internacionales”. Sus cálculos hablan de que afecta a entre el 30 y el 50% de los viajeros, tanto durante el viaje como en los días posteriores.

Aquí, además de ese cambio de rutinas, juegan también un papel fundamental ciertas amenazas. Los culpables son bacterias, virus o parásitos con los que entran en contacto los turistas, habitualmente por el consumo de alimentos o bebidas contaminadas. Y, aunque suele ser más habitual en viajes a destinos lejanos, también puede ocurrir mientras se hace turismo nacional. La salmonela es una de las amenazas habituales del verano.

Cómo evitar sufrir diarrea y el estreñimiento

Una de las recomendaciones clave, al menos contra la diarrea del viajero, es evitar consumir productos contaminados. Evidentemente, no se puede viajar con un kit científico para hacer comprobaciones, pero la FEAD recomienda evitar consumir productos crudos (como verduras no cocinadas), hielo en bebidas o bebidas no envasadas. “En el caso de la diarrea del viajero, es importante tener especial cuidado con la higiene y con los alimentos y bebidas que consumimos, especialmente cuando viajamos a destinos con condiciones sanitarias diferentes a las que estamos acostumbrados”, explica Silva. Lavarse las manos con frecuencia también es recomendable.

En líneas generales, y válido también para luchar contra el estreñimiento, Silva aconseja mantener una cierta regularidad, para que “el intestino no lo note tanto”. “No hace falta seguir la rutina al pie de la letra, pero sí conviene no descuidar ciertos aspectos como la hidratación, la alimentación o el ejercicio”, explica.

Dra. Daniela Silva

La dieta es muy importante, porque impactará en nuestra buena salud intestinal y ayudará a prevenir (y no tener que curar). “Para prevenir el estreñimiento, suele ser útil beber mucha agua, incluir frutas, verduras y otros alimentos ricos en fibra en la dieta diaria, y mantenerse activo incluso durante los días de descanso”, señala la experta.

¿Y qué hacer si se acaba sufriendo?

Prevenir ayuda a reducir probabilidades, pero es también importante tener claro qué se debe hacer si al final se cae ante la diarrea del viajero o el estreñimiento. “Lo primero es no alarmarse”, indica Silva. “En la mayoría de los casos, tanto la diarrea como el estreñimiento asociado a los viajes son trastornos leves y transitorios que suelen resolverse en pocos días”, apunta.

La FEAD advierte contra el uso de antibióticos preventivos para la diarrea del viajero, que solo deberán ser usados por personas con perfiles concretos y bajo supervisión médica. Para la población general, pueden generar resistencias y efectos secundarios y no aportar beneficios.

Ciertas recomendaciones básicas ayudan a sobrellevar mejor las cosas. “Si aparece diarrea, conviene priorizar el descanso, asegurar una correcta reposición de líquidos y optar temporalmente por comidas suaves y de fácil digestión”, asegura Silva. Ante el estreñimiento, la doctora recomienda intentar recuperar los horarios de comidas habituales en la vida cotidiana y “favorecer momentos de tranquilidad para ir al baño”.

Y, por supuesto, se debe hacer un autoseguimiento de cómo se evoluciona. “Lo más importante es observar cómo evolucionan los síntomas”, señala Silva. En el caso del estreñimiento, si se convierte en intenso o aparecen “dolor abdominal importante o incapacidad para evacuar durante varios días” toca pedir opinión sanitaria. “Si la diarrea es muy abundante, se prolonga varios días o aparece acompañada de fiebre, vómitos persistentes o sangre en las heces, es recomendable buscar atención médica”, suma.