Rusia declara en busca y captura a Pável Dúrov, fundador de Telegram por "cooperación con el terrorismo"

Pavel Durov, CEO de Telegram
Las autoridades rusas emiten una orden internacional de detención contra el dueño de Telegram. Instagram
Compartir

El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia ha declarado en búsqueda y captura internacional al fundador del servicio de mensajería Telegram, el empresario ruso Pável Dúrov, por cooperación con el terrorismo. Las autoridades rusas acusan al tecnócrata de no eliminar "canales, chats y bots" de la aplicación, que son usados "activamente las agencias de inteligencia ucranianas", así como "organizaciones extremistas y terroristas".

El abogado Vladímir Zherebenkov, citado por la agencia rusa TASS, ha explicado que la acusación contra el dueño de Telegram es muy grave y en caso de demostrarse su culpabilidad podría ser condenado a cadena perpetua. El letrado, además, ha asegurado que Rusia buscaría la extradición de Dúrov, a través de la interpol, en caso de que no estuviera en el país.

PUEDE INTERESARTE

"Dúrov ha sido acusado de colaborar con actividades terroristas. Ha sido declarado en búsqueda internacional", ha publicado el Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso en un comunicado oficial.

Las acusaciones contra Pável Dúrov: Telegram, en el ojo de la seguridad rusa

El FSB señaló que Telegram, en violación de las leyes rusas, "no eliminó numerosos canales, chats y bots de la aplicación utilizados activamente por las agencias de inteligencia ucranianas, organizaciones extremistas y terroristas para organizar y coordinar sabotajes y atentados terroristas, asesinatos en masa y fraude cibernético en Rusia".

PUEDE INTERESARTE

"Esto ha provocado numerosas víctimas, incluyendo a mujeres y menores de edad, además de miles de millones de dólares en daños materiales", según la acusación de los servicios de seguridad.

La entidad señaló que agentes de la inteligencia ucraniana se hacían pasar por chicas que por medio de engaños lograban recibir transferencias de sus víctimas, tras lo cual las extorsionaban, acusándolas de enviar dinero al enemigo, para implicarlas en ataques contra agentes del orden, incendios contra instalaciones de transporte, energía, comunicaciones e instituciones bancarias.

Además, les obligaban a servir de mensajeros en esquemas de estafas a otras víctimas, delito también penado por las leyes rusas.

El FSB informó detuvo a 46 jóvenes rusos de entre 18 y 22 años que tras acceder al chatbot de Telegram Daivinchik/Leo, supuestamente un servicio de citas, se vieron implicados en actividades de sabotaje y terrorismo.

Las autoridades rusas tienen bloqueadas las aplicaciones de WhatsApp y Telegram, tras acusaciones de incumplir las leyes locales y no eliminar contenidos prohibidos. Después del bloqueo, los rusos recurren a las redes VPN, una herramienta para evadir las restricciones, que se ha hecho muy popular. También funciona el servicio de mensajería nacional MAX, que usan más de 86 millones de ciudadanos, según las estadísticas oficiales.