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Los fármacos como Ozempic podrían ralentizar el envejecimiento y prolongar la esperanza de vida, según un estudio

Una persona utilizando Ozempic
Una persona utilizando Ozempic. Ricardo Rubio / Europa Press
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Los medicamentos GLP-1, como Ozempic, suman una lista de posibles usos más allá del tratamiento de la diabetes y la obesidad. Actualmente, distintos estudios analizan su efecto frente a enfermedades como el párkinson, el alzhéimer, el hígado graso, la enfermedad renal o incluso las adicciones.

Ahora, un nuevo posible uso se une a la lista: el envejecimiento. La ciencia lleva años buscando formas de ralentizar este proceso y aumentar la esperanza de vida.

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Un estudio publicado en la revista científica Nature muestra que el tratamiento con semaglutida podría ralentizar el envejecimiento y prolongar la esperanza de vida en ratones hembra de edad avanzada. La investigación ha sido realizada por científicos de la Universidad de California, Berkeley (Estados Unidos).

Para analizar el efecto de los GLP-1 en una etapa de la vida en la que los efectos del envejecimiento son más evidentes, los investigadores administraron semaglutida durante tres meses a ratones hembra de 20 meses de edad. Después, compararon los resultados con los de un grupo de animales cuya ingesta de alimentos había sido reducida.

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En comparación con los ratones del grupo de control, los animales tratados con semaglutida mostraron una mejor función muscular y cognitiva. Además, el análisis de la expresión génica reveló una reducción de algunos de los cambios asociados al envejecimiento natural, como el aumento de la inflamación y la pérdida de capacidad regenerativa.

Los investigadores recuerdan que ya se había observado que los GLP-1 pueden retrasar la aparición de algunas enfermedades relacionadas con la edad en animales. Sin embargo, este nuevo trabajo aporta evidencias de que estos fármacos podrían actuar también sobre el envejecimiento fisiológico en sí mismo, al menos en ratones de edad avanzada y sanos.

"La mayoría de las enfermedades crónicas tienen su origen en el proceso de envejecimiento. Si los agonistas del GLP-1 realmente lo ralentizan, entonces cabría esperar una amplia gama de beneficios clínicos", señala Rafael de Cabo, investigador principal del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), dependiente de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), y autor de un comentario sobre el estudio.

Una esperanza de vida casi 100 días mayor

En los ratones que recibieron semaglutida hasta el final de su vida, la esperanza de vida media fue casi 100 días mayor que en los ratones que no recibieron el tratamiento.

Para comprobar si estos beneficios se debían simplemente a que los animales comían menos, los científicos compararon los efectos de la semaglutida con los de la restricción calórica.

Durante cinco meses, administraron semaglutida a un grupo de ratones hembra de 20 meses de edad, mientras que otro grupo siguió una dieta con una restricción calórica del 24%, similar a la reducción de ingesta observada en los animales tratados con el fármaco.

Los investigadores encontraron numerosas similitudes entre ambos grupos y observaron que la mayoría de las mediciones fisiológicas se mantenían estables. Sin embargo, los ratones tratados con semaglutida mostraron mejores resultados en comportamiento exploratorio, memoria espacial y mantenimiento de la glucemia.

También hubo diferencias en la tasa metabólica. Esta se redujo en los animales sometidos a restricción calórica, mientras que permaneció prácticamente sin cambios en los tratados con semaglutida.

"Estas diferencias sugieren la posibilidad de que los fármacos GLP-1 actúen sobre una vía biológica independiente de la restricción calórica", apuntan los autores. Identificar esta posible vía, añaden, será una de las líneas de investigación para comprender mejor cómo podrían utilizarse estos medicamentos en estrategias relacionadas con la longevidad.

¿Puede la semaglutida ralentizar el envejecimiento en humanos?

Los resultados son prometedores, pero no significan que la semaglutida pueda utilizarse ya para ralentizar el envejecimiento en personas.

El estudio se ha realizado en ratones y serán necesarios nuevos trabajos para comprobar si estos efectos también se producen en humanos. Los investigadores señalan que serán especialmente importantes los ensayos clínicos y otros análisis que permitan determinar si los beneficios observados en animales se traducen en una mayor longevidad o en un mejor envejecimiento en pacientes.

También serán necesarias futuras investigaciones en personas mayores sanas. De confirmarse estos resultados en humanos, el hallazgo podría abrir una nueva vía de investigación sobre los medicamentos GLP-1 y su posible relación con el envejecimiento saludable y la longevidad.