Estado de salud

Cómo tratar las arañas vasculares, según los expertos

Arañas vasculares
Arañas vasculares. Ramos Cardiovascular
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Aparecen sin avisar, casi siempre en las piernas. Unas líneas finas, rojas, azules o moradas, que se ramifican bajo la piel como una telaraña. En la consulta se llaman telangiectasias y en la calle, arañas vasculares. Son capilares dilatados que asoman justo bajo la superficie. En general, no causan molestias, aunque a veces es cierto que provocan una ligera sensación de ardor o picor. Según la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular, afectan a cerca del 60% de las mujeres y al 40% de los hombres, y alrededor del 30% de la población española presenta algún grado de varices.

Tienen además una lectura menos visible. Las arañas vasculares representan el primer estadio de la enfermedad venosa crónica, la misma que, en fases más avanzadas, da lugar a las varices.

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Antes de tratar, mirar por dentro

"Antes de decidir cómo tratar una variz hay que saber qué tipo de vena está afectada, su tamaño y cómo funciona el sistema venoso. No todas las varices necesitan el mismo tratamiento", explica la doctora Laura Juárez, cirujana vascular de Clínica Menorca. El aspecto sirve para orientar, pero la decisión final depende del diagnóstico vascular. La prueba de referencia es la ecografía Doppler, que analiza el flujo sanguíneo y el estado de las venas superficiales y profundas.

Es conveniente saber que la herencia pesa mucho en la aparición de estos problemas. Pero no es el único factor a tener en cuenta, ya que también influyen el sobrepeso, el embarazo, el sedentarismo, el tabaco, los tratamientos hormonales o pasar muchas horas de pie o sentado. 

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En la cara, la exposición prolongada al sol favorece la aparición de arañas vasculares. Cuando el problema avanza, pueden provocar pesadez, cansancio, hormigueo, picor o dolor, molestias que suelen empeorar con el calor. Si aparecen o hay antecedentes familiares de enfermedad venosa, conviene consultar a un especialista vascular.

Las arañas vasculares pueden ser el principio de un problema mayor

Láser o escleroterapia

Para las arañas vasculares hay dos caminos principales para solucionar el problema. En Clínica Menorca utilizan el láser vascular, que actúa sobre los pequeños vasos sin dañar los tejidos de alrededor. Es indoloro, no necesita anestesia y suele requerir varias sesiones, con unos 20 días entre una y otra. "El láser actúa sobre los vasitos de forma selectiva", explica el flebólogo Javier Rangel. Después, el propio organismo elimina los restos tratados y la piel recupera poco a poco un aspecto más uniforme.

La otra opción es la escleroterapia, que las referencias médicas consideran el tratamiento más adecuado para las arañas de las piernas, ya que el láser se emplea sobre todo en las del rostro. Esta técnica consiste en inyectar una solución salina o un producto químico, como el polidocanol, directamente en el vaso, que se endurece y hace que la araña acabe desapareciendo, al ser reabsorbida por el organismo. La elección depende del tamaño, la localización y el estado de las venas, y debe hacerla siempre un especialista.

Cuando la araña es solo la punta del iceberg

Si la ecografía revela un problema mayor, el tratamiento cambia. Para varices de más calibre existe la microespuma. En estos casos se inyecta una espuma específica en la vena enferma para cerrarla, sin quirófano ni ingreso. "Es una técnica muy versátil. El paciente puede marcharse por su propio pie y retomar su vida habitual de inmediato", señala Rangel.

Cuando el origen está en las venas safenas, las grandes venas superficiales de la pierna, puede recurrirse al endoláser. Una fibra óptica introducida en la vena emite energía láser y la cierra desde dentro, con anestesia local y sedación, sin incisiones ni suturas, en unos 30 minutos. La alternativa es el adhesivo médico, un producto que sella la vena. No requiere anestesia ni medias de compresión, dura unos 20 minutos y permite volver a la actividad habitual el mismo día. "El adhesivo cierra la vena enferma, que posteriormente se transforma en un tejido fibroso que el organismo reabsorbe", detalla Rangel.

Una pregunta que cabe plantearse es dónde va la sangre cuando se cierra una vena. La respuesta es sencilla: por el sistema venoso superficial, donde aparecen las varices, circula aproximadamente el 5% de la sangre de las piernas, mientras que el 95% restante lo hace por el sistema profundo. Al eliminar la vena enferma, la sangre se redirige hacia las sanas.

Antes y después de una tratamiento para solucionar los problemas de varices y arañas vasculares

Después del tratamiento

Todos estos son procedimientos seguros, aunque también es cierto que pueden aparecer efectos secundarios leves y pasajeros, como manchas en la piel, pequeños vasos alrededor de la zona tratada, hematomas, picor o calambres y, en casos poco frecuentes, flebitis. Rangel aconseja caminar después del tratamiento para activar la circulación y evitar la hinchazón, y descansar con las piernas elevadas siempre que se pueda.

Un tratamiento eficaz tampoco es una garantía de por vida. Siempre existe el riesgo de que la vena reaparezca con el tiempo. Para evitar este tipo de situaciones, las medias de compresión ayudan a evitar que el problema vuelva a aparecer.