Si solo buscas la felicidad acabarás siendo la persona más infeliz del mundo

  • Es la conclusión de un estudio británico que pide apostar más por emociones positivas en general

El invento comercial británico del 'Blue Monday o el día más triste del año no es otra cosa que un reclamo para que las empresas nos vendan sus productos contra la depresión, la apatía o para que nos lancemos a comprar paquetes vacacionales a lugares soleados. La búsqueda de la felicidad está grabada a fuego en nuestros genes y aunque parezca contradictorio, su persecución a costa de todo suele provocar más infelicidad.

La evidencia científica de este contrasentido la han expuesto cuatro investigadores británicos de las universidades de Reading y Montfort. Bahram Mahmoodi Kahriz, Joanne L. Bower, Francesca Glover y Julia Vogt sostienen en un artículo publicado en el Journal of Happiness Studies que, "el valor excesivo otorgado a la felicidad, es decir, querer sentirse feliz con mucha frecuencia y en gran medida, se ha asociado positivamente con síntomas de depresión mayor y trastorno bipolar, mayor soledad y debilidad en las conexiones sociales".

En sus conclusiones, apuntan a que "la valoración extrema de la felicidad puede contribuir al desarrollo y mantenimiento de trastornos como la depresión" algo que no ocurriría si en vez de buscar de forma excesiva la felicidad apostásemos por las emociones positivas en general".

El estudio, fue realizado entre estudiantes que viven en el Reino Unido y como conclusión a sus respuestas a un cuestionario se encontró que aquellos que dijeron que valoraban la felicidad extremadamente tendían a mostrar mayores signos de depresión.

Julia Vogt, una de las coautoras de este trabajo ha afirmado que "cuando valoras demasiado la felicidad, te vuelves demasiado atento a tus emociones y también luchas por regularlas en el buen sentido". Y esta represión de las emociones, asegura, "no es considerada una estrategia exitosa" ya que intentas no pensar en algo que piensas todo el tiempo".

Para la mayor parte de nosotros, la felicidad es importante para el éxito y el bienestar personal y por ello, la consideramos un objetivo alcanzar, algo en lo que ponen todas nuestras energías. Es esta insistencia y perseverancia lo que nos lleva a no valorar los pequeños detalles positivos en el día a día y sentirnos insatisfechos porque no alcanzamos esa felicidad que tanto idealizamos.