Accidente

La llamada de Atocha con el Alvia del accidente ferroviario de Adamuz: “Tengo sangre en la cabeza, no sé si voy a poder llegar hasta el maquinista”

El audio donde una mujer avisa al centro de control de Atocha de que está herida
Trabajos de rescate en uno de los convoyes de los trenes accidentados en Adamuz. Europa Press
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La investigación sobre el trágico accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba, continúa mientras siguen saliendo a luz nuevos detalles sobre el fatal suceso. Entre ellos, se han conocido algunas de las conversaciones establecidas entre Atocha y los trenes que descarrilaron, un Iryo y un Alvia, con el que también se consiguió contactar a través de una interventora en los peores momentos del siniestro, que deja ya 43 muertos, según el último balance.

La primera conexión sobre lo ocurrido, no obstante, se produjo con el maquinista del Iryo, que inicialmente informó de que había sufrido un “enganchón” en su tren a la altura de Adamuz. En esa primera llamada, difundida por elDiario, no parecía ser consciente de la dimensión de lo ocurrido, pero poco después informaría, tras contactar con Atocha, de que había sufrido un “descarrilamiento” y estaba “invadiendo la vía contigua”, tras lo cual pidió “urgentemente” que parasen el tráfico ferroviario en la zona. Fue entonces cuando desde Atocha le dijeron que no había “ningún tren llegando”. En esos momentos, desde este mismo puesto de control, intentaron contactar sin éxito con el maquinista del Alvia. Fue una interventora del convoy la que respondió a la primera llamada. Él, como se conocería después, había fallecido en el siniestro.

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La llamada entre Atocha y el tren Alvia

En un audio de ese primer contacto con el Alvia difundido por El País, la interventora contesta expresando en su voz, por momentos entrecortada, el nerviosismo del momento: “Hola, buenas”, dice al coger la llamada de Atocha. –“Oye, que te llamo desde el puesto de mando de Atocha. Estoy intentando llamar con el maquinista y no consigo hablar con él. Mira a ver si puedes pasarlo por el walkie”, le solicitan. Y ante la petición, ella contesta: “Yo he tenido un golpe en la cabeza también, eh. Tengo sangre en la cabeza. Yo soy la interventora y también he tenido un golpe en la cabeza. Tengo sangre en la cabeza. No sé si voy a poder llegar hasta el maquinista. Voy a buscar al maquinista, pero…”, cuenta, reiterando que se encontraba herida.

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En ese momento, su interlocutor desde Madrid le contesta: “Vale ¿Tienes el teléfono, por un casual, del maquinista?”, tras lo que se hace un silencio. –“¿El qué?”, se escucha decir a la interventora, antes de añadir: “Voy a ver si puedo ver al maquinista o llamarlo”.

Después, tras otro breve silencio en la comunicación en esos momentos de tensión, miedo y nerviosismo, ella vuelve a hablar para saber si la escuchaban: “¿Eh?”, y desde Atocha, el hombre al teléfono le dice: “Perdona, dime, dime”. –“Que voy a intentar ir a la cabina”, señala ella.

–“Vale, cómo está… ¿cómo está el material?”, pregunta el responsable en el puesto de mando de Atocha en esos momentos, ante lo cual la interventora insiste: “Tengo un golpe en la cabeza con sangre, eh”. –“Sí, sí, me lo has dicho. ¿Cómo se ha quedado el tren, cómo está?”, vuelve a preguntar él, y tras escucharse de fondo la voz de otra mujer que dice “aquí no puede pasar”, y la de la propia interventora diciendo “nada, nada”, la conexión directamente se corta.

Las llamadas efectuadas por el accidente ferroviario de Adamuz

En total, según ha adelantado el medio elDiario.es, en cuatro minutos se produjeron seis llamadas por lo ocurrido, con Adif intentando contactar dos veces con el maquinista del Alvia.

La primera llamada fue la que recibieron del Iryo, el tren 6189, a las 19:45:02. En ella su maquinista informaba inicialmente del "enganchón", informando del bloqueo del tren y que era preciso el reconocimiento.

Después de eso, la segunda llamada recibida pertenecía al tren 2181, un AVE que salió de Sevilla Santa Justa a las 18:43 y cuyo maquinista señalaba que había una falta de tensión en la catenaria, justo cuando acababa de pasar por la bifurcación del Alcolea, ya en Córdoba, en dirección a Adamuz. Afortunadamente, este convoy acabó detenido antes de la zona del siniestro, siendo después remolcado.

Acto seguido, desde el puesto de mando de Atocha intentaron contactar con el tren 2384; el Alvia descarrilado. Eran las 19:48:39, según refiere el citado medio, y no hubo respuesta. Tampoco dos minutos después, en un segundo intento.

Fue a las 19:49:33 cuando lograron contactar con la interventora del Alvia. Tras ello, a las 19:49:35, en Atocha recibían la nueva llamada el Iryo, con el maquinista confirmando el descarrilamiento y la invasión de la vía contigua, así como la presencia de un pequeño incendio y heridos en su tren.